El hombre fue uno de los elegidos por Rosa para acompañarlo en sus tareas pastorales. 


Frente a la decisión del juez salteño Adolfo Figueroa de revocar la elevación a juicio del sacerdote Agustín Rosa, fundador del Instituto Discípulos de Jesús de San Juan Bautista, uno de los denunciantes escribió una carta donde dio su testimonio sobre los abusos. 

Con identidad reservada, se trata de uno de los elegidos por Rosa para acompañarlo en sus tareas pastorales. 

 “Hace cuatro años y medio dejé la vida religiosa en la congregación Hermanos Discípulos de Jesús de San Juan Bautista fundada por Agustín Rosa Torino. Estaba muy cercano a cumplir el sueño de que me ordenaran sacerdote, pero una causa mayor me atravesó: habían abusado a dos chicos que yo llevé a la Iglesia por primera vez. Pedí ayuda con mucha fuerza a las autoridades y no fui escuchado”, relató en el escrito.

Agustín Rosa en Ciudad Judicial (Salta)

“Logré salir sin escaparme y día a día fueron apareciendo más y más historias de personas abusadas que me pedían ayuda (todas abusadas por miembros del instituto). Hoy, 4 años y medio después, puedo afirmar: los abusos dentro de este instituto fueron más de 100, y los abusadores más de 30. Muchos de estos últimos, sacerdotes que siguen ejerciendo su cargo y que están en contacto con niños y adolescentes”, precisó.

El autor de la carta explicó que las denuncias penales no son más porque las víctimas están agobiadas, cansadas, con miedo y sin fuerzas. “No quieren realizar una denuncia, no quieren que se muestren las pruebas, se cansaron. ¿Por qué? Porque la defensa y la corrupción del sistema provocan agotamiento. Me atrevo a decir que las consecuencias del abuso pueden ser peores que el abuso en si: intentos de suicidio, depresión, pérdida de sentido”, agregó.






Comentarios