Tres sargentos y un cabo de la Policía de la Provincia fueron detenidos e imputados por los delitos de homicidio culposo.


La cadena que desencadenó la tragedia comenzó el pasado viernes en una vivienda de barrio Rosedal, cuando Martín Rodrigo Carreras se presentó en estado de intoxicación en la vivienda de su expareja e hijos y se comportó de manera violenta. La mujer realizó un llamado al Sistema de Emergencias 911 y un móvil policial fue enviado al lugar.

Carreras ofreció resistencia a la detención, y una vez reducido fue trasladado a la dependencia policial en la caja de la camioneta, mientras que en la cabina viajaban la mujer y sus dos hijas. Al llegar a destino, se percataron de que el detenido se encontraba sin signos vitales.

La autopsia reveló que falleció por asfixia restrictiva por delirio agitado, ante lo cual se decidió la detención y la imputación de los efectivos, al considerar que el deceso de la víctima se produjo a raíz de la conducta imprudente y antirreglamentaria del personal actuante, que contraviniendo expresas disposiciones legales y protocolares en orden a la prohibición de trasladar a cualquier persona en la caja de una camioneta y por haber contravenido la expresa disposición de evitar toda coincidencia física de un agresor con la víctima de violencia de género.

Los cuatro uniformados fueron asistidos por un abogado particular y se abstuvieron de declarar. Desde la Fiscalía solicitaron que los cuatro imputados permanezcan detenidos.






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