Beckett Burge tiene 4 años y estará en tratamiento hasta 2021. Aubrey, 15 meses mayor que él, es su principal apoyo en esta batalla.


En las últimas horas una fotografía se volvió viral en las redes sociales. En ella se puede ver a un niño pelado, en pañales, frente a un inodoro, que parecería estar vomitando; a su lado, una niña que lo asiste y lo contiene apoyando su pequeña mano sobre su espalda. Un reflejo de amor puro que conmovió a todos. 

Ahora, se supo que los niños son hermanos y que la fotografía fue publicada por su madre, quien contó la desgarradora historia de su familia a través de su cuenta de Facebook.

El pequeño protagonista de la postal se llama Beckett Burge, tiene 4 años de edad y, cuando tenía solo dos. fue diagnosticado con leucemia linfoblástica aguda, un tipo de cáncer en la sangre que comienza en los glóbulos blancos en la médula ósea. A su lado, está Aubrey, quien pese a ser apenas 15 meses mayor que él, lo acompaña a todos lados y es su principal apoyo en medio de esta dura batalla.

Kaitlin, la mamá de los niños, comentó que Aubrey “no sabía lo que estaba sucediendo, pero sabía por experiencia que cuando estaba enferma, le acariciaríamos la espalda y la ayudaríamos a superarlo”.

Kaitlin Burge, la mamá a ambos niños, contó en las redes sociales que vive junto a ellos en Princeton, Texas, y que decidió subir esta foto a su perfil para darle fuerzas a Beckett, sin esperar que las imagenes se hicieran virales. 

Junto a la postal la mujer publicó una desgarradora carta en la que relata la dura realidad que le toca vivir a su familia. “Una cosa que no te dicen sobre el cáncer infantil es que afecta a toda la familia. Usted siempre escucha acerca de las luchas financieras y médicas, pero ¿con qué frecuencia escucha acerca de las luchas que enfrentan las familias con otros niños? Para algunos, esto puede ser difícil de ver y leer. Mis dos hijos, con 15 meses de diferencia, pasaron de jugar juntos en la escuela y en casa, a sentarse juntos en una fría habitación de hospital. Mi entonces hija de 4 años vio a su hermano ir en una ambulancia a la UCI. Vio a una docena de doctores arrojar una máscara sobre su cara, pincharlo y pincharlo con agujas, bombearle una docena de medicamentos a través de su cuerpo, todo mientras él yacía allí indefenso. No estaba segura de lo que estaba pasando. Todo lo que sabía era que algo andaba mal con su hermano, su mejor amigo”, comenzó relatando Kaitlin sobre la enfermedad de uno de sus hijos y la forma en que la vive su hermanita.

“Poco más de un mes después de que lo dieran de alta del hospital, ella lo vio luchar para caminar y luchar para jugar. El animado, enérgico y extrovertido hermanito que una vez conoció era ahora un niño pequeño tranquilo, enfermo y muy soñoliento. Nunca quiso jugar. No entendía cómo era capaz de caminar antes de esto, pero ahora ni siquiera puede estar de pie sin ayuda. No entendía las diferentes terapias a las que tenía que asistir para recuperar sus fuerzas. Para ella, era algo especial que él tenía que hacer y ella no. ¿Por qué ya no podían ir a su parque favorito de trampolines? ¿Por qué no pudieron ir a las salpicaduras a las que habían ido antes? ¿Por qué él no tuvo que volver a la escuela, pero ella sí?”, continuó contando esta mamá en su emotiva carta.

En esta línea, esta mamá reveló cómo decidieron incluir a su hija mayor en el tratamiento médico que debe afrontar su hermanito. “Los niños necesitan apoyo y unión, y no deben mantenerse a distancia de la persona que está enferma. Lo más importante es demostrar que se las cuida independientemente de la situación. Ella pasó bastante tiempo, a su lado en el baño, mientras él vomitaba. Ella se quedó con él. Ella lo apoyaba y cuidaba de él, independientemente de la situación. Hasta el día de hoy, están más cerca. Ella siempre cuida de él”, detalló.

Finalmente, Kaitlin explicó que como consecuencia del tratamiento el pequeño Beckett suele descomponerse con frecuencia y que siempre encuentra el consuelo de Aubrey. “Vómitos entre las sesiones de juego. Despertar para vomitar. De pie junto a sus hermanos y frotándole la espalda mientras se enferma. Pasando de 30 libras a 20. Esto es cáncer infantil. Tómalo o déjalo”, concluyó la mujer en el desgarrador escrito que decidió difundir a través de la red social.

Beckett y Aubrey Burge junto a sus padres

Tras la gran repercusión de la publicación, esta mamá realizó otro posteo en el que contó que su hija prefiere dejar a sus amigos de lado y quedarse en su casa acompañando a su hermanito. “Cuando los veo juntos, me hace feliz pero al mismo tiempo me pone triste. Tienen un vínculo increíble. Están muy unidos, ella siempre lo cuida”, relató la mujer.

Además, Kaitlin agregó que su hija se preocupó al notar cómo cambió el aspecto de su hermanito. “No estaba segura de lo que estaba sucediendo, todo lo que sabía era que algo estaba mal con su hermano, su mejor amigo. Le explicamos que se enfermó realmente, esto es lo que sucedió, no fue nada de lo que comió o hizo, nada de lo que ella hizo, no se puede evitar y no le va a pasar a ella. Le explicamos todo e involucramos a nuestra trabajadora social”, detalló.

Finalmente, esta mamá agregó: “Hemos sido muy abiertos con ella, así que cualquier pregunta que tenga, la discutimos con ella, también se la explicamos con Beckett en la habitación. Él le dirá a la gente ‘Tengo cáncer’, él sabe lo que tiene. Nos aseguramos de que ella sea muy solidaria y sepa que no lo hace diferente”.

Beckett deberá continuar con su tratamiento al menos hasta el 08 de agosto del 2021 y, seguramente, Aubrey continuará allí para darle fuerzas y acompañarlo en este duro proceso de recuperación.





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