El hecho ocurrió en marzo de 2016, cuando el condenado ultimó de un balazo en la cabeza al agente Mauro Mansilla tras una persecución a pie.


Los Jueces de Primera Instancia Dres. Isabel Mas Varela, Patricia Bilotta y Ismael Manfrin resolvieron homologar el procedimiento abreviado presentado por la Fiscalía y aceptado por la Defensa, condenando a Ricardo Albertengo a la pena de prisión perpetua por los delitos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y doblemente calificado, por criminis causa y por ser la víctima un miembro de las fuerzas de seguridad pública y/o policial.

Albertengo fue el responsable del crimen del policía Mauro Mansilla, que intervino cuando el condenado intentaba huir desde la zona de Cördoba y Corrientes cuando fue reconocido por una de sus víctimas. El episodio tuvo lugar el 8 de marzo de 2016 cerca de las 17.20.

Mansilla vio ingresar a Albertengo a un local de enseñanza superior y hasta allí los siguió. Cuando el uniformado le dio la voz de alto, el ahora condenado accionó su arma y le asestó tres balazos. Uno impactó sobre la cabeza de Masilla produciéndole la muerte en el acto. Allí el atacante le terminó robando el arma reglamentaria a su víctima y se dio a la fuga. Tres días después Albertengo se entregó a la Fiscalía.

La calificación delictual que se firmó para Albertengo estuvo agravada además por la portación de arma de fuego -dos hechos-, ambas figuras en concurso real y en carácter de autor, robo calificado por uso de arma de fuego no habida en concurso real con el delito de privación Ilegítima de la libertad, en carácter de autor y robo calificado por uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no puede tenerse por acreditada y privación ilegítima de la libertad, en concurso real y en carácter de autor.

Además del crimen de Mansilla, otros dos hechos previos se le atribuyeron a Albertengo. Uno el 16 de febrero de 2016, cuando al ahora condenado entró a un centro de estudios de lengua extranjera y luego de sustraerle dinero a las personas que atendían el lugar, las obligó a desprenderse de algunas de sus prendas para luego sacarle fotos con su celular.

El 22 de febrero de 2016 aproximadamente a las 14:15 en calle Buenos Aires al 900, el imputado portando un arma de fuego ingresó a un local de enseñanza de música y luego de amenazar a una empleada y a la dueña del lugar le sustrajo dinero en efectivo, finalmente las dejó encerradas junto a una tercera víctima bajo amenaza de muerte y exhibiendo su arma de fuego hasta que se dio a la fuga.

Los fiscales a cargo de la instrucción de la causa fueron, Ademar Bianchini, de la Unidad de Homicidios Dolosos y Juliana González, de la Unidad de Investigación y Juicio.





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