Al asesino lo detuvieron siete meses más tarde cuando robaba un celular en zona norte.


Un joven acusado de matar a otro durante un partido de fútbol en la zona noroeste de la ciudad durante 2015 pasará 16 años tras las rejas.

El juez de Primera Instancia Carlos Leiva resolvió homologar el procedimiento abreviado presentado por la Fiscalía y aceptado por la defensa, condenando Gerardo Aníbal Gómez, de 27 años, a la pena de 11 años de prisión efectiva unificándola a una condena anterior.

El joven había sido imputado por el fiscal Florentino Malaponte por los delitos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y portación ilegítima de arma de uso civil.

El 22 de noviembre del 2015 a las 23:15, la víctima, Diego Barrios de 19 años, fue baleado en calle Barra 1500 bis donde jugaba un picadito. Un conflicto previo por el robo de una bicicleta derivó en una gresca que terminó cuando la víctima recibió un disparo en el tórax y falleció mientras era conducido al hospital Alberdi.

Sin embargo, el asesino no fue detenido hasta siete meses más tarde tras robar un celular en Rondeau y República del Líbano. Tras el ilícito se inició una persecución que finalizó en Garzón y Juan B. Justo cuando fue reducido junto a un cómplice y una mujer que se acercó al lugar lo apuntó como el asesino Barrios, un familiar suyo.

El imputado había sido condenado el 15 de diciembre del 2017 a la pena unificada de nueve años y seis meses de prisión efectiva por el delito de robo calificado por el uso de arma de utilería.




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