Andrés Lamboy permanecía estable el día después de ser baleado tras dejar a sus hijos en la institución de Fisherton.


Luego de una intervención quirúrgica de más de ocho horas, el empresario atacado a balazos en Fisherton permanecía internado en terapia intensiva sin un horizonte definido respecto de su estado de salud en los próximos días.

A las 11:15 el hombre de 46 años ingresó al quirófano del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), donde se constató que nueve de la veintena de balazos disparados dieron en su cuerpo y lo dejaron en condiciones graves luego de la emboscada en Wilde y Mendoza.

El vicedirector del centro de salud, Germán Camiletti, detalló este miércoles que Andrés Lamboy permanecía “intubado” y “estable hemodinámicamente”. En este sentido agregó ante la consulta de LT8 que “no hubo ningún cambio negativo desde el posoperatorio“, pero admitió: “No se puede predecir con certeza ni evolución ni conductas posteriores”.

Lamboy se salvó porque cuatro de esos disparos dieron en sus miembros inferiores. No obstante, dos de ellos le causaron heridas en la zona posterior del tórax y tres en la región tóraco abdominal.

A pesar de que los proyectiles le habían dañado el bazo y la vejiga entre otras partes del cuerpo, el empresario que supo tener relación con el “Rey de la Efedrina” llegó lúcido tras recibir primeros auxilios en zona oeste.

En los primeros minutos, la víctima pudo aportar a la Justicia algunos datos sobre los atacantes. Lo que se sabe hasta el momento es que al ex integrante de la firma Sadocks lo estaban esperando en un Volkswagen Gol Trend con vidrios polarizados​.

Fotografía: Juan José García.




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