El volante del Barcelona llegó a su ciudad natal para visitar familiares y no faltó la oportunidad para reencontrarse con sus amigos de toda la vida. 


Javier Mascherano volvió a San Lorenzo para pasar tiempo con su familia y se hizo un lugar para comer un asado con sus amigos.

El encuentro se produjo este miércoles por la noche donde no faltaron anécdotas, preguntas sobre su futuro y mucha comida. Según detalló SL 24, los comensales pusieron en la parrilla ocho kilos de costilla, cuatro de vacío y tres de morcilla para festejar Fin de Año.

Pero el gesto del futbolista no es algo excepcional, ya que en cada una de sus visitas a la vecina localidad repite el ritual de un buen asado junto a sus amigos. Así lo hizo a finales de junio cuando se rumoraba su salida de la Selección Argentina.




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