El club evalúa un plan B con un tercio del costo habitual para disputar partidos oficiales.


Los dirigentes de Rosario Central evalúan la posibilidad de jugar en el estadio del country de Arroyo Seco, a 32 kilómetros de la ciudad. De esta manera, el vicepresidente primero Ricardo Carloni presentó la primera alternativa del club si el torneo se reanuda a puertas cerradas por la epidemia de coronavirus.

“No tenemos tomada la decisión por ahora, pero sí es una posibilidad y tenemos que consultar al cuerpo técnico y a los jugadores en caso de que los partidos se jueguen sin público”, le explicó el directivo auriazul a Télam.

En este sentido, el representante de la Academia argumentó que abrir el Gigante de Arroyito “cuesta entre 500 mil y 600 mil pesos”. En cambio, utilizar el predio ubicado cerca de la autopista a Buenos Aires “saldría muchísimo menos, tal vez una cifra cercana a la tercera parte de esa suma“.

“Central es uno de los pocos clubes del mundo que tiene dos estadios habilitados“, ponderó Carloni. Al respecto recordó que Tiro Federal fue local en esa cancha durante parte de su temporada en Primera en 2015 y también lo hizo Real Arroyo Seco en categorías menores. Actualmente la reserva canalla también recibe a sus rivales allí.

El vicepresidente remarcó que el estadio tiene capacidad para 10 mil espectadores, vestuarios “nuevos” y palcos de prensa “flamantes”, por lo que puede ofrecer “todas las comodidades a la televisión” para la transmisión.




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