En total se realizaron 11 tótem y 23 murales. Puerto Tirol se convirtió en un referente de toda Latinoamérica, tras una semana plena de arte.


Tras una semana de intensa actividad la Primera Bienal de Muralismo Latinoamericano llego a su fin. “En el balance que hacemos superó todas las expectativas que teníamos, en todos los sentidos: en el acompañamiento de la gente, en la convocatoria, en las actividades paralelas, en la interacción de los artistas con la comunidad y obviamente, la obra que nos queda acrecienta enormemente el patrimonio de Puerto Tirol y del Chaco”, destacó Kike Yorg, presidente de la Fundación de Arte Público Huoqo. “Estamos muy contentos y orgullosos del aporte y las ganas con que vinieron los artistas, su compromiso, la temática de los 17 objetivos que es fundamental y algo en lo que tenemos que trabajar todos juntos para concientizar realmente sobre las distintas problemáticas que tenemos en Chaco, Argentina y Latinoamérica.” Dentro de las múltiples actividades realizadas, Kike Yorg destacó de manera especial el Festival de la Pachamama, llevado a cabo con total éxito, con la participación de la comunidad de Puerto Tirol y gente que se acercó desde otras localidades a compartir la caña con ruda y sumar a la ofrenda.

El arte deslumbró en la Bienal de Muralismo, en Puerto Tirol.

Yorg agradeció una vez más el acompañamiento que recibieron del Consejo Federal de Inversiones, la Municipalidad y organismos de Gobierno, entre ellos Turismo y Cultura, para la concreción de esta Primera Bienal de Muralismo Latinoamericano.

Desde la organización destacaron el haber cumplido la meta de realizar los 17 murales correspondientes al recorrido provincial de objetivos de desarrollo sostenible. En el resto de los murales los artistas podían elegir qué objetivos desarrollar, pero de alguna manera todos se vincularon a la temática del cuidado del ambiente. En total se realizaron 11 tótem y 23 murales.

Por otro lado, las actividades se desarrollaron con gran éxito. “Hubo muchísima participación de las instituciones, desde el apadrinamiento de los artistas y su mural, hasta el compromiso humano de acercarse, generar un vínculo, acompañar, involucrarse con la temática, con la técnica, con las formas y con la cultura”. También se llevaron a cabo con gran éxito los talleres, con una gran participación de la gente. “Una de las cosas que cabe destacar de esta Bienal es la visita de estudiantes de escuelas de Resistencia, Barranqueras, Sáenz Peña, Santa Sylvina, Quitilipi, el instituto Crecer con Todos, muchas delegaciones, además de las familias que se acercaron a Puerto Tirol a recorrer los muros”, resaltaron. “Las obras son bellísimas, estamos muy orgullosos del trabajo realizado y sobre todo con el compromiso con que los compañeros vinieron a entregar, a regalar a la comunidad de Puerto Tirol su obra”.

Uno de los flamantes murales que luce Puerto Tirol

“Puerto Tirol es realmente un referente de toda Latinoamérica; los muralistas queremos venir aquí porque nos encontramos con amigos, debatimos conceptos de muralismo y hay un gran intercambio mutuo, por eso aquí terminamos convergiendo todos para dejar nuestras obras”, expresó Joel Rivero Ríos, de Paraguay. “El muralismo revitaliza los espacios desde el momento que le pone color y provoca la sonrisa del espectador; mucho más aún si lo ayuda a pensar sobre su realidad y le genera los interrogantes para tomar acciones”, reforzó Olfer Vladimir Leonardo Fernández, de Perú. “Tirol se transformó en un referente de la cultura: es un lugar con gran identidad, que continúa proyectando cultura y trabajo con la gente desde los murales, desde el arte público, lo que convierte este pueblo en un ejemplo para otros lugares”, comentó Patricio Albornoz, de Santiago de Chile. “Para mí fue un honor participar de este Encuentro reconocido a nivel internacional. Agradezco la oportunidad de haber estado en Tirol, conocido como el Mural del Chaco, compartiendo con compañeros muy talentosos y muy reconocidos”, sintetizó Silvina Esquivel, de Corrientes.





Comentarios