El protagonista es un joven misionero de 18 años. El caso se transformó en un modelo de educación inclusiva.


Una nueva historia de superación personal conmueve a la provincia de Misiones. El protagonista es Michael Boor, un joven ciego de 18 años de edad, que todos los días recorre un trayecto de 34 kilómetros para asistir a clases.

Oriundo de Picada Dos Hermanas, el adolescente atraviesa a pie el camino que separa su casa de la Ruta Provincial 13. Luego espera el paso del colectivo que lo trasladará hasta la Escuela Especial N°42 de El Soberbio, donde cursa el segundo año del Bachillerato Orientado 38.

“Venimos juntos todos los días. Es buen alumno, no se llevó ninguna materia, graba sus clases con el celular y después escucha para decir la lección“, comentó a El Territorio su papá Oscar, quien además lo definió como un chico inteligente, perseverante y obstinado.

Michael es el menor del matrimonio Boor-Barrios y su ceguera su debe a un acto de negligencia médica, en Posadas. “Cuando nació, él podía ver, es sietemesino, pero lo pusieron en incubadora sin las vendas. Fuimos a Buenos Aires, al hospital Garrahan, y ahí nos dijeron que le habían quemado los ojos”, contó su padre. “Le quemaron la vista, está todo en manos de un abogado, pero no pudimos ganar nada, no entendíamos mucho en ese momento. Igual, no queríamos plata, sino que le devuelvan la visión”, agregó.

El caso se transformó en un modelo de la educación inclusiva en Misiones, y motivó los aplausos de los educadores de otras provincias que este jueves participaron de un encuentro de Educación Especial en Buenos Aires.




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