Es un estudio realizado por profesionales del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) e investigadores de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM).


La investigación y conservación de las plantas nativas semilleras es central para el desarrollo social y económico de la región y crear un registro de ellas es fundamental para preservar los recursos. En este sentido es que desde el INYM y la UNaM se decidió comenzar a indagar en un posible protocolo de germinación de semillas de yerba mate.

Este estudio tiene el objetivo fundamental de ver la posibilidad de resguardar las semillas de la planta y utilizarlas en las siguientes cosechas, con el fin de optimizar la producción.

“Parte de nuestro trabajo está volcado a identificar, a hacer un monitoreo de viabilidad de semillas y ver si la podemos guardar, almacenar, y cómo hacer para lograr germinaciones más homogéneas y más rápidas”, expresó la investigadora Beatriz Eibl.

Yerba Mate.

Según la investigadora, hay dos lugares en Misiones que contienen plantas nativas y silvestres de yerba mate que actúan como semilleros: en Oberá y en la Reserva Guaraní. En ambos lugares han hecho estudios y rescatado a las plantas, con el fin de generar un banco genético e incidir en el mejoramiento o salvaguarda de la especie in situ.

La importancia de trabajar en ese banco genético radica en que las semillas germinadas y conservadas a traves de métodos científicos sobreviven, pero no se sabe que podría pasar con ellas cuando se vuelvan a cultivar, con nuevas condiciones climáticas.

Algo que no sucederá con las plantas nativas protegidas, las cuales se van adaptando solas al cambio climático, por lo que siempre habrá material genético a disposición.




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