Sucedió en diciembre pasado. Este año la joven de 15 años se fugó para realizar la denuncia en compañía de una amiga y su mamá.


Una adolescente de 14 años confesó que fue abusada sexualmente por la pareja de su madre a fines del año pasado. La mujer, en principio, negó la existencia del sujeto que por nueve años había sido su pareja, pero hoy día asume la culpa por no haber acompañado a su hija, quien la semana pasada declaró en Cámara Gesell.

El hecho que aparentemente sucedió en diciembre de 2018 está siendo investigado y, según precisó la adolescente, estaba sola en su casa cuando el sujeto se aprovechó de esa situación y abusó de ella. Luego la amenazó por si confesaba algo al respecto. “No tengas miedo. Vas a ver que te va a gustar”, le dijo.

En abril de este año la joven decidió fugarse de su domicilio y, en compañía de una amiga y la madre de ésta, radicó la denuncia en la Comisaría de la Mujer. En ese momento la progenitora de la víctima se enteró de lo sucedido pero no le creyó y, además, negó la existencia del sujeto.

La madre de la víctima explicó que mantuvo una relación de casi diez años con el acusado, pero que no compartían la misma vivienda ya que él estaba casado con otra mujer, con la cual tiene tres hijas. Declaró además que nunca sospechó de nada porque inclusive, cuando era pequeña, él la cuidaba cuando ella trabajaba. “Era como el padre. Ella (la joven) tampoco nunca antes me contó nada”, afirmó.

Al negar el hecho para proteger al sujeto, las consecuencias recayeron sobre la menor abusada y su desenvolvimiento, el cual se vio afectado luego de que su madre la tratara de mentirosa. En mayo, precisó, la muchacha tuvo un coma alcohólico y hasta intentó suicidarse.

La mujer, poco a poco, comenzó a hilar pistas y así fue que descubrió cómo se dio el hecho. La noche en que la joven sostuvo que fue abusada, ella estaba trabajando y, a mitad de la noche, su pareja llevó a la muchacha hasta el trabajo de la mujer. Según le había dicho, la chica “sentía miedo de quedarse sola”, cosa que jamás le sucedió anteriormente.

Aseguró que, antes de que realizara la denuncia, la notaba cambiada y agresiva en el trato, pero suponía que la actitud se debía a la edad. El día en que se escapó, habían discutido y al percatarse de su ausencia, la madre se dirigió a la comisaría Primera y de ahí la llevaron a la Comisaría de la Mujer.

Al día siguiente le informaron de la aparición de su hija y también sobre la denuncia que ésta dejó asentada contra la pareja de su madre. En ese momento lo negó todo y aseguró que ese sujeto en realidad no existía, desestimando la acusación de la adolescente. Semanas después, tras declarar, reconoció la existencia del sospechoso y finalizó su relación con él.

Aunque no es motivo de excusa, en diálogo con el medio El Territorio, indicó que se siente culpable por haberle dado la espalda a la joven y decidir defender al sospechoso. Hoy, además, afronta las consecuencias del falso testimonio y sostiene que el hombre la manipuló.




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