En la Legislatura de Mendoza avanza un proyecto para modificar la ley de Loteos y de esta manera forzar la instalación de medidores de agua potable en los barrios y edificios de propiedad horizontal de la Provincia.

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Por su parte el EPAS, ente regulador del servicio, y con el apoyo del Ejecutivo, avanza también en tal sentido. La crisis hídrica que afecta a la región se agrava y con ella la preocupación oficial por controlar y favorecer un consumo racional en los docmicilios.

Desde Agua y Saneamiento Mendoza (Aysam), en tanto, buscan avanzar con un plan que desde 1919 está en suspenso que es colocar al menos 160.000 kits de medición en el Gran Mendoza por períodos. De sus casi 419 mil clientes sólo 8,5% paga por lo que realmente consume.

En este caso también se tienen en cuenta los 300 Operadores de Gestión Comunitaria (OGC) de la provincia en los que se encuentran incluidos los municipios de Luján, Maipú y Tupungato, que apenas superan los 81.000, lo que equivale a 13,5% del total de usuarios mendocinos.

El presidente de Aysam, Alejandro Gallego, confió a un grupo de legisladores que alrededor del 35% del agua se pierde por las malas condiciones de las redes. Destacó también que en el marco del programa de inversiones a 10 años presentado ante el Ente Nacional de Obras Hídricas(Enohsa) en busca de financiamiento para realizar las obras, es “positivo y viable”, siempre que se realice por etapas.

Licitación internacional

Durante la gestión anterior de Aysam, el entonces titular Richard Battagión había dejado todo listo para proceder al llamado a licitación de los 160 mil equipos en 2019, para lo cual contaba con compromiso de financiamiento del Enohsa. El cambio de color político nacional frenó la llegada de fondos, pero su sucesor tomó la posta con el mismo propósito, aunque por etapas con metas anuales.

Gallego, adelantó a Sitio Andino que “está prevista la compra de 20 mil mediante un llamado a licitación internacional con financiamiento del proveedor, que estaríamos publicando en los próximos treinta días. La idea es hacer adquisiciones anuales”.

Si esto prometido se llerva a cabo, una vez instalados los equipos, el universo de usuarios con micromedición pasaría a ser del 12%. Pero si la premisa es completar una inversión estimada en casi $800 millones para empezar a generalizar su uso, el prorrateo a través de las facturas del costo del kit, estimado en $5.000, será la alternativa más firme.

“Hay un par de opciones en análisis respecto a las zonas y departamentos en donde se van a instalar. La primera vez se cobrará y cuando se necesite una reposición no, de acuerdo a lo que estipula el marco regulatorio”, precisó el responsable de Aysam, frente a la posibilidad de constituir un fideicomiso con un porcentaje del cobro de las facturas, que permita la futura expansión.

Entre el Epas y la Legislatura

Los equipos técnicos del EPAS ya diagramaron un plan para dar pasos concretos en lograr la micromedición, pero con una noción clara que es la de definir un criterio dado que en principio no podría hacerse masivamente la instalación, pero lo suficiente para terminar con hábitos que ya son un flagelo como el riego por aspersión, el lavado de las veredas y vehículos con la manguera, o directamente el llenado de piletas de natación.

El responsable Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), Mario Draque, señaló que “estamos en etapa de antecedentes, esto es, que cada departamento contabilice el número de cuentas que tienen o no micromedición. Es una etapa bastante amplia que abarca a toda la provincia, considerando que un 70% de la administración del servicio corresponde a Aysam y el otro 30% a los operadores comunitarios”.

También Draque señaló que el organismo fue consultado para nutrir el proyecto que ya se trata en la Cámara de Diputados. Se sumaron distintos aportes, como el del rol de los municipios en cuanto al otorgamiento de nuevas factibilidades de construcción.

“Al menos deberá tenerse en cuenta el emplazamiento, lo que en cierta forma determina la categoría del barrio. Y también la disponibilidad de agua según el reservorio, que debe estudiarse debidamente para proyectar la expansión de construcciones. Por ejemplo, si hay agua para 100 viviendas y se proyecta llegar a 500, es necesario saber cómo se las va a abastecer en estas condiciones”, aseguró Draque.

La autora del proyecto, la diputada justicialista Marisa Garnica, y como parte de la comisión de Hacienda y Presupuesto, intercambió información con Gallego durante la mañana del martes.

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La legisladora impulsa varios proyectos relacionados con el mismo tema, es decir, cómo controlar el consumo incluso desde la misma aprobación de desarrollos inmobiliarios en los distintos departamentos, y al mismo tiempo obligar al uso de medidores para los domicilios.

Los tres proyectos en uno

Una de las propuestas es modificar parte del articulado de la ley 4341 de Loteos, que en su momento la legisladora ya trató con Gallego y también con el secretario de Servicios Públicos, Natalio Mema. La comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales (LAC) espera el informe final del EPAS al respecto, tras lo cual deberá pasar por Hacienda y Presupuesto antes de ser tratado sobre tablas.

Continuando con el proyecto anterior, de la misma autora, está el de la obligatoriedad de la medición para, según explicó, “terminar con la facturación por consumo presunto. De alguna manera están vinculados, pero este sería posterior, y está pensado no sólo para el consumo humano sino también para el agua de riego, para propiedades que aún teniendo el derecho utilizan el agua potable para ese fin”.

Durante un encuentro con los integrantes de la Comisión, el responsable de Aysam consideró “positiva” la premisa de obligar su uso, más allá de que progrese por etapas.

El proyecto ya pasó de la comisión de Obras a la de LAC, con la solicitud de que se trate sobre tablas próximamente. Aunque también aguarda su turno otro, que propone modificar la ley 1079, que le da potestad de los municipios para el otorgamiento de factibilidad constructiva, algo que atañe directamente a los que operan el servicio por su cuenta, como Maipú, Luján y Tupungato. Fuente Sitio Andino