La Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas de Mendoza (Foeva) y las cámaras gremiales empresarias comenzaron con la discusión de los salarios en el marco de la paritaria vitivinícola 2021 pese a estar en medio de la vencimia y en especial con la agenda político económica de este sábado 6.

El planteo inicial es atar los salarios de acá en adelante al valor de la Canasta Básica familiar, que hasta enero asciende a $56.459 para una familia tipo según la medición del Indec.

El Ministerio de Trabajo realizó la convocatoria a pedido del gremio. Los negociadores se vieron las caras vía Zoom, como ya es costumbre por el distanciamiento que impone la pandemia. Suficiente para que unos y otros “tantearan el terreno” de cara a una discusión que tendrá su segundo capítulo el miércoles 10.

Si se tiene en cuenta que el acuerdo 2020 dejó el básico inicial para un trabajador de viña en poco más de $27.500, y en unos $29.000 en el caso del operario de bodega, la brecha con la CBT (Canasta Básica Total) explica el porcentaje. El pedido de los representantes de Foeva quedó asentado en el acta: que para marzo 2021- febrero 2022 la remuneracion del obrero inicial sea $56.459 (acorde al costo de la CBT de una familia tipo 2) a partir de la liquidacion del sueldo de este mes; es decir, entre 95% y 105% más para bodega y viña respectivamente, según publicó Sitio Andino.

En tanto los representantes paritarios por la patronal escucharon el planteo y pidieron una semana para analizarlo y dar una respuesta. Como ha ocurrido en años anteriores, el incipiente tire y afloje hace pensar que el nuevo acuerdo tampoco está a la vuelta de la esquina.

Puntos claves

Miguel Rubio, vocero de Foeva y recién llegado de Buenos Aires dijo a Sitio Andino que “básicamente se pidió que la canasta familiar sea tomada como referencia. Los empresarios no pueden escandalizarse con el porcentaje equivalente, porque explica el desfasaje acumulado en los últimos años para el bolsillo del trabajador”.

Este es el ítem más importante, por el momento, en el marco de las negociaciones. A eso se suma un bono extraordinario de $15 mil por noviembre (a cobrar en diciembre de 2021), en concepto de compensación o mayor productividad. Y el planteo de que cada cuarto intermedio (como el solicitado inicialmente por las cámaras) no superen las 72 horas para evitar dilaciones.

En cuanto a la forma, las partes pueden avanzar en el terreno de las sumas no remunerativas, siempre con el compromiso de convenir un cronograma para ir trasladándolas gradualmente al básico, a partir de una pauta inicial: por ejemplo, si se ofrece aplicar un 20% en principio al salario, el resto debería “cuotificarse” con un plazo máximo para blanquearlo. Las partes analizaron también que “se abone un plus igual al monto del descuento para evitar una disminucion nominal” de la suma a cobrar por el trabajador.

La posición patronal

Walter Pavón de Bodegas de Argentina, la cámara que representa a la mayoría de las exportadoras aseguró que “obviamente se tienen en cuenta los convenios cerrados por otros sectores. Pero la paritaria vitivinícola tiene particularidades a considerar, como la diversidad; no es lo mismo para empresas dedicadas al mercado interno que las exportadoras, pequeñas, medianas, grandes. Además de ser una actividad con mano de obra intensiva”.

En tanto los elaboradores de vino a granel y trasladistas quedaron expectantes. Para Mauro Sosa, del Centro de Bodegueros y Viñateros del Este “recepcionamos la propuesta del sindicato y se pidió pasar a un cuarto intermedio para analizarla porque es un tanto compleja. Esperamos poder avanzar lo más rápido posible”. Fuente Sitio Andino