Recibió una pena de 6 años. Denunciaron que los sedó y los abusó. El abogado defensor apelará porque "hay pruebas y testimonios que no coinciden".


Un teniente primero del Ejército que se desempeñaba como enfermero diplomado en el Servicio de Sanidad en el Grupo de Artillería de Montaña (GAM) 8 en Uspallata, Mendoza, fue condenado a 6 años de prisión al ser encontrado culpable de abuso sexual gravemente ultrajante en tres casos en perjuicio de dos soldados, informaron fuentes judiciales.

El Tribunal Oral Federal que preside la jueza María Paula Marisi, e integran Roberto Nacif y Alejandro Piña (subrogante) dictó sentencia este miércoles en línea con lo solicitado por la fiscal María Gloria André contra Osvaldo Lozada, quien además de continuar en la prisión donde está recluido desde hace 13 meses tendrá una inhabilitación perpetua para desempeñar cargos vinculados a servicios de salud.

Según las fuentes judiciales se trata de tres casos en concurso real, dos cometidos contra un soldado, y uno contra otro, y ambas supuestas víctimas dejaron el Ejército, y declararon ante el Tribunal en calidad de identidad reservada, las acusaciones que hicieron antes en la etapa de instrucción ante el juez federal Walter Bento.

Los hechos se denunciaron en octubre de 2016 en el GAM 8 de Uspallata, donde los soldados concurrieron en forma separada (entre el hecho cometido contra uno el 8 de junio de 2015 y otro el 23 de octubre de 2016 con más un año de diferencia) a la enfermería, y el acusado los habría sedado con Clonagin y una vez adormecidos les habría practicado sexo oral.

El abogado defensor Alfredo Paturzo adelantó que va a apelar, pues “hay una instancia de un recurso extraordinario de casación, y considero que existen muchos elementos para casar la sentencia“.

Y, explicó: “Tengo 10 días hábiles para presentar el recurso de casación, que por la feria judicial ya pasaría para febrero”.

El asesor letrado precisó que tenía “una visión parcial pero tengo muchos años de ejercicio y (el fallo) me pareció totalmente arbitrario porque no se han analizado ciertos factores que vengo reclamando desde hace dos años. La queja fundamental es que la versión de los denunciantes sí se analizan objetivamente fueron modificándose a lo largo del juicio“.

Uno de los cuestionamientos que hizo el abogado es que “uno de los denunciantes dijo después de varias horas de haber estado dormido que encontró saliva en el pene, cosa que es inverosímil después de 6 horas cuando la saliva es algo que se seca en 15 minutos“.

Asimismo, señaló que el otro denunciante se contradijo ya que “en la denuncia (en la instrucción) dijo que no tenía ninguna marca, pero en el juicio dijo que tenía enrojecido el pene“.

Paturzo sostuvo que los denunciantes tienen una relación de amistad entre sí, y arremetió con que “hubo un manejo de la causa por parte del ex comandante que era el coronel (Carlos) Ré, y que fue manejado muy arbitrariamente”.

Y, en ese sentido, aseguró que “el tribunal no atendió ciertos aspectos que son importantes, y son muy cuestionables también las pericias del Cuerpo Médico Forense”.

También cargó contra la fiscal, al sostener que “el análisis desde mi punto de vista de la fiscalía es del medioevo, estamos volviendo a la ‘caza de brujas’, porque ningún ciudadano puede estar seguro en nuestra sociedad porque se confabulan tres personas y te hacen una denuncia, y te mandan en ‘cana'”.






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