La mujer está en situación de calle, no habla español y tiene VIH. La OAL quiso llevarse a su bebé y ella mordió a la médica. 


La polémica situación que se vivió en el hospital Lagomaggiore, de Mendoza, luego del altercado entre una madre haitiana que acababa de dar a luz y a la que separaron de su bebé, los profesionales de la Salud y la Policía quedó registrado en un video. Las imágenes fueron captadas por otra paciente y muestran a una mujer y un hombre de la fuerza policial trasladando a la paciente de los pelos ante su llanto desconsolado.  

“Ya me cansaste” le dice la mujer policía a la haitiana y la agarra por la fuerza. Entre los testigos estaban quienes le pedían a la uniformada que no la tratara de esa manera. 

La situación es delicada y las instituciones mendocinas se vieron desbordadas, no estuvieron a la atura de las circunstancias. El caso podría ser juzgado en tribunales internacionales, informa MDZ

La paciente es de Haití, embarazada intentó cruzara Chile y no se lo permitieron. Se quedó en Mendoza, en situación de calle. Es portadora de HIV y de sífilis. No habla español. Desde hace un mes estaba internada en el hospital Lagomaggiore. Esta semana dio a luz y el Órgano Administrativo Local (OAL) intentó intervenir en la situación porque consideró que era lo mejor para la criatura. 

El tema es que la paciente, al notar que se llevaban a su bebé, perdió el control. En un intento desesperado por evitar que se lo lleven mordió a la doctora y le provocó heridas. Tuvo que intervenir la Policía y trasladar a la madre que acababa de dar a luz al hospital psiquiátrico Carlos Pereya. 

“Es una refugiada y no pueden maltratarla así. Acaba de tener un hijo y yo creo que en esos casos debe existir un ‘derecho a la impaciencia‘. Son personas vulnerables que vienen de países devastados y acá les piden paciencia y educación cuando la están separando de su hijo“, cuestionó Gustavo Granella, abanderado en la lucha por ayudar a personas con VIH en Mendoza.

El presidente de la Red Argentina de Personas Viviendo con VIH/Sida aseguró que no es lógico pedirle cordura a una mujer que acaba de parir y se encuentra hormonalmente desordenada. Aseguró que se vivió en la provincia un caso de violencia institucional, violencia obstétrica y abuso de autoridad y agregó que esto podría llegar a juzgarse en tribunales internacionales.

“Necesita alguien que le hable. Ella habla francés y no confía en nadie. Estamos buscando gente de su país para que se pueda comunicar”, agregó.






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