"Yo fui contra lo corrupto del Ejército, no contra del Ejército", dijo Jesús Villegas. Tiene 57 años, le pasó cuando tenía 23 y pide justicia. 


Jesús Villegas es un ex militar de 57 años que a sus 23 años denunció dónde habían cuerpos de desaparecidos y fue secuestrado y torturado durante 92 horas. Esto ocurrió en el ’83 y al día de hoy espera justicia. 

Villegas contó su historia al periodista Daniel Gallardo de ciudadano.com y a Estudio 91.7. Ahí contó cómo fueron los sucesos que vivió. “Yo estaba instalado en un puesto del Ejército, en Alvarado, camino a la Laguna del Diamante, haciendo servicio con dos soldados. Fui varias oportunidades como relevante, hasta que le pregunté al encargado de los relevos la consigna. Porque si iba un jefe no sabía qué consigna tenía. Me apartó y me dijo que había cuerpos de la dictadura ahí y que teníamos que cuidarlos, si se acercaba un civil teníamos que ejecutarlo, eso fue cuando ya habíamos vuelto a la democracia en 1983″.

El hombre dudó de lo que le decían y cuando se quedó solo empezó a escavar con una pala. Encontró un cráneo y un antebrazo y lo denunció en el juzgado de San Rafael.

“El juez avisó al Ejército que yo había hecho la denuncia, me secuestraron, estuve 92 horas detenido en la calle 9 de Julio. Me desfiguraron la cara, me bajaron la dentadura, me cortaron un dedo, me quemaron, tengo el cuero muy dolorido por la picana. Me querían hacer firmar documentación que nunca firmé. Estaba encapuchado, desnudo y atado de pies y manos en una silla. Fue muy dura la tortura. De ahí en más fue una vida de lucha, de un lado para el otro”.

Sobre lo que espera del próximo juicio indicó: “Quiero que me devuelvan la vida y todo lo que me quitaron. Yo esto lo hice por humanidad, no me podía quedar con todo esto, no quería, soy de otro estilo de vida. Soy más humano que militar. Jamás perdí la formación militar, pero ellos me lo han quitado. Yo fui contra lo corrupto del Ejército, no contra del Ejército, que eso quede claro”.

Manifestó que su lucha judicial es contra la corrupción dentro del Ejército: “Simplemente estoy contra los corruptos. Nunca perdí la vocación, porque creo en el Ejército Argentino, no es toda la gente mala. Que paguen lo que hicieron, los que hicieron las cosas”.

Finalmente, se refirió al documento que recibió del Ejército donde indican que su cargo es de sargento ayudante y está difunto: “Dije que era cabo, porque es lo que siempre fui, nunca fui sargento ayudante y no estoy muerto, estoy más vivo que nunca. Quiero que esto se termine para poder comenzar a vivir mi vida o lo que me queda”.






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