Desgarrador momento: Valentina extraña a su mamá



Gilda Cortez es la enfermera de neonatología del Hospital Carrillo que por estas horas hace de "madre" con la beba que fue abandonada por sus padres.

Valentina, la bebé que fue abandonada en la calle por sus padres, recibió los primeros abrazos, sintió el calor y el afecto de una madre por el trabajo y la vocación de Gilda Cortez, la enfermera de neonatología del hospital Carrillo, quien la recibió, tras quedar solita en el mundo y en medio de todos los peligros imaginables para un recién nacido.

La beba recibe los cuidados de Gilda, María y Lucía, las enfermeras de neonatología.

“Es muy hermoso ver cómo se pone más bonita con el paso de los días. Acá la alimentamos, la damos la medicación, la estimulamos y lo más importante le damos mucho amor, tenemos mucho amor para dar”, dijo Gilda, emocionada hasta las lágrimas.

Su mamá del corazón fue quien le eligió el nombre inspirada en el valor de la vida y en la valentía que caracteriza la historia de esta pequeña.

“Pensamos en Valentina por haber sobrevivido a estar sola en la calle. Esto nos habla de su valentía y además porque es una beba vigorosa, muy sanita, con unos ojos hermosos”, comentó.

Para los médicos que esté en buen estado de salud es un milagro.

“Los recién nacidos no pueden regular la temperatura las primeras 24 horas de vida. Esta nena estuvo sin comer y expuesta a altas temperaturas, podría haber muerto por deshidratación”, explicó Diego Irigo, pediatra y director del nosocomio.

Si bien hay todo un equipo de profesionales que la están asistiendo para su crecimiento y se la alimenta con leche materna, Valentina es la única criatura en neonatología que no tiene a su mamá.

“Anoche lloraba mucho y pedía estar en brazos. Lo más desgarrador es que está empezando a extrañar a su madre”, se lamentó María Gómez, también cuidadora de la beba.

En las últimas horas, su progenitora, identificada como Maira Paredes, se presentó ante la Justicia para recuperarla, luego de dejarla desamparada en la puerta de una casa en Don Bosco y Zuloaga de Ciudad. Por este hecho, la mujer quedó detenida detenida y fue imputada por abandono de persona agravado por el vínculo.

“Hasta ahora nadie de su familia la vino a reclamar, tampoco nadie se acercó a conocerla, pero sí llegó gente a traerle obsequios, personas muy humildes que se conmovieron con lo que le pasó”, contó Lucía Traslaviña, otra de las enfermeras.