El abogado Carlos Lombardi y legisladores de la Izquierda cuestionaron que legisladores fueran al Arzobispado.


Duras críticas recibió la excepción que realizaron integrantes de la Legislatura al trasladarse al Arzobispado para pedir explicaciones por el escándalo de pedofilia en el instituto Próvolo, en lugar de recibir en la Casa de las Leyes a las autoridades religiosas

Según el diario  MDZ online representantes de víctimas de abuso sexual por parte de religisos y legisladores de izquierda cuestionaron duramente la actitud de la Bicameral.

Carlos Lombadi, abogado especializado en derecho canónico y representante de víctimas, acusó de “genuflexos” a los diputados que fueron a la oficina del arzobispo Carlos María Franzini a obtener respuestas a puertas cerradas.

Escoltado por los legisladores de Izquierda Noelia Barbeito y Héctor Fresina, Lombardi recordó “la importancia de la laicicidad estatal” y de que “la clase dirigente deje de hacer genuflexiones ante la Iglesia”.

“Le pedimos desde la Red de Supervivientes (de abusos de religiosos) al Estado que le retiren los privilegios a la Iglesia Católica. Privilegios que usaron para no ir a la Legislatura”, disparó.

Desde la ONG Xumec reiteraron además el reclamo para que el Próvolo pase a control directo de la DGE, sin colaboradores religiosos.




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