La criatura fue abandonada, envuelta en una frazada. "Estaba dormidito, ni siquiera abrió los ojos", contó la mujer.


En la madrugda del domingo, los continuos ladridos del perro de sus vecinos despertaron a Mónica. La insistencia de uno de los animales, que hasta golpeaba el portón que lo mantenía adentro, la llevó a levantarse de un salto de la cama y salir a ver qué sucedía.

Cuando abrió la puerta, todavía algo soñolienta, un hallazgo la sorprendió. Pegado al árbol, frente a su vivienda, vio un pequeño bulto envuelto en una frazada: era un bebé recién nacido.

“Me di cuenta que no hacía mucho tiempo que había nacido, todavía tenía rastros de sangre y el cordón umbilical largo y mal cortado”, describió a diario Los Andes Mónica, quien es empleada de la municipalidad de Las Heras.

“Me dio mucha tristeza por su desamparo”, aseguró. De todas formas aclaró que el bebé no lloró en ningún momento. “Estaba dormidito, ni siquiera abrió los ojos, solo se escuchaban algunos quejidos suaves”, detalló.

Inmediatamente, tras comprobar que el pequeño estaba a salvo, llamó a una familia amiga para contarles lo que le había pasado y en segundo lugar marcó el 911 y dio aviso a las autoridades. “Gracias a Dios que lo encontramos rápido y que nadie le hizo nada. Por la zona hay muchos perros callejeros y podrían haberle hecho daño”, comentó.

La criatura fue trasladada al hospital Carrillo, donde fue recibido por los médicos quienes decidieron que quedara internado en Neonatología y lo bautizaron como Joaquín.

“Desde la municipalidad le consiguieron una cuna, ropa y pañales”, remarcó. Así el pequeño podrá contar con los elementos que necesita mientras permanezca internado. “Yo pedí permiso para verlo mientras esté en el hospital, quiero saber cómo está y qué necesidades tiene”, manifestó Mónica con convicción. 

Según informaron desde el Ministerio de Salud, el pequeño nació con 38 semanas y pesó poco más de 2.6 kilos. Por el momento permanecerá internado hasta que los médicos lo determinen y cuando sea dado de alta será derivado a la casa cuna, a menos que se presente algún familiar. Si transcurren 30 días sin que se obtengan datos de la familia, un juez podrá decretar el estado de adoptabilidad.





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