Una mujer y su hijo terminaron demorados en la Comisaría Tercera luego de cometer una infracción vial.


Una docente de 44 años y su hijo de 20, terminaron demorados en la Comisaría Tercera luego de cometer una infracción vial e insultar y amenazar a personal policial de Investigaciones.

La mujer había dejado su auto mal estacionado y, ante el requerimiento de policial de efectuar el maniobra correspondiente, atacó a los efectivos que estaban de civil y los amenazó. 

La División Búsqueda de Personas realizaban controles y circulaban en un móvil por calle Garibaldi, cuando al llegar a calle San Juan, observaron un VW Polo Blanco mal estacionado en plena calle.

Tenía las balizas colocadas pero estaba detenido sobre el costado norte de dicha arteria, es decir, a la izquierda cometiendo una infracción vial y demorando el tránsito.

Al ver esta situación, los efectivos que estaban de civil le hicieron señas para que avanzara y corriera el rodado, a lo que la conductora se negó. En tanto, el acompañante, su hijo, comenzó a hacerle señas y a insultarlos con gestos.

Por esa razón, uno de los policías se bajó del rodado y se dirigió a identificar a la mujer, quien se negó, otra vez, a colaborar y le hizo señas para que no la molestara. Luego, le golpeó la ventanilla para identificarla por lo que la mujer bajó el vidrio y le dijo en tono enojada: “¿Qué te pensás pendejo de mierda?”.

Inmediatamente los funcionarios públicos quisieron identificarlos y, otra vez, se negaron. Luego llegó personal policial femenino y la gente de Tránsito de Capital para hacer la multa correspondiente.

La conductora aún más enojada por la situación. “Son un desastre y si es por poder yo les voy a mostrar lo que es poder”, dijo mientras hacía llamados a personas que supuestamente trabajaban para la Justicia.

Momentos después las personas fueron identificadas como Edith Yolanda Cala, docente, y su hijo, Nicolás Rodríguez, ambos con domicilio en Ciudad.

Fueron enviados a la Comisaría Tercera donde confirmaron sus nombres y luego fueron sancionados por orden de la jueza Mónica Araujo, del Juzgado Contravencional N°2.

Tras estar demorados un par de horas, recuperaron la libertad, informaron las fuentes. Fuente: Sitio Andino





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