Ante la preocupante situación por la bajante histórica del Río Paraná, el intendente Adán Bahl elevó un pedido al jefe de Gabinete de la Nación, Santiago Cafiero, para que interceda, ante el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Cultos, y por su intermedio, al Comité Interjurisdiccional de la Cuenca del Plata, para que se tomen medidas paliativas.

El objetivo es que se dispongan las medidas ya concretadas meses atrás entre Argentina, Paraguay y Brasil, para garantizar el caudal a lo largo de todo el curso del río Paraná, especialmente en los niveles frente a las tomas de agua urbanas, con la liberación de flujos desde la represa de Itaipú.

La nota de Bahl describe los problemas económicos, ambientales y sanitarios ocasionados por una altura ayer de 26 centímetros frente al Puerto Nuevo, y una estimación del Instituto Nacional del Agua (INA), de 10 centímetros para fin de mes. La altura media para el mes de noviembre frente a Paraná, conforme las estadísticas del instituto, es de 3,25 metros.

El intendente advirtió que la situación actual “trae gravísimos inconvenientes con las bombas tomadoras de agua cruda para proveer de agua potable a toda la ciudad" y agregó además que “La permanencia sostenida de estos niveles históricos pone en riesgo a la infraestructura de captación, debido a que se encuentra trabajando sobre exigida”.