Cristina Sánchez, docente de la modalidad de Terminalidad  Primaria, recibió el premio nacional Maestros Ilustres


El reconocimiento “Maestros Ilustres” a docentes distinguidos de todo el país se entrega hace 15 años y en la edición que tuvo lugar hoy en Buenos Aires la elegida por la provincia de Jujuy fue la maestra Cristina Sánchez, quien se desempeña como docente de la modalidad Terminalidad Primaria.

Estoy orgullosa de representar a la provincia de Jujuy, sobre todo a la modalidad que me vio nacer y crecer como docente”, dijo a Vía Jujuy desde la Capital Federal la maestra en referencia a la modalidad de Educación para Jóvenes y Adultos de la que forma parte y que la llevó a recorrer distintas regiones de la provincia en los últimos diez años.

En efecto, Cristina Sánchez comenzó hace diez años su actividad laboral, siempre en la misma modalidad, en la localidad quebradeña de Varas en el 2009; luego siguió su camino por el paraje Palca de Aparzo entre los años 2010 y 2011 también en el departamento Humahuaca.

El siguiente destino fue la localidad de Tumbaya; continuó en la ciudad de Monterrico y en la localidad de Aguas Calientes; en los años 2016 y 2017 en el barrio Coronel Arias y actualmente trabaja en el barrio Alto Comedero, estos dos últimos sectores ubicados en la capital jujeña.

Sorprendida por la elección del Ministerio de Educación de la Nación señaló: “Sabía que me habían nominado desde la Coordinación (de Educación para Jóvenes y Adultos) y eso ya era un orgullo”, dijo la docente, que actualmente trabaja con doce alumnos de entre 22 y 73 años aproximadamente.

Cristina Sánchez, al centro, junto a los demás docentes distinguidos, en el Ministerio de Educación de la Nación.

“Estar al lado de 22 docentes del país con historias tan fuertes que realmente son ilustres y compartir charlas con ellos llegamos a la conclusión de que no somos ni más ni menos que nadie, tal vez se reconoce que le ponemos pasión y tenemos amor a nuestra vocación”, agregó.

“En mi caso particular es muy gratificante saber que un joven de quince años que terminó la primaria conmigo y sigue con el plan Fines para terminar el secundario y después enterarme que inicia el nivel terciario es una dicha enorme”, indicó emocionada.

Entre las dificultades que deben enfrentar los docentes de esta modalidad señala que ellos mismos son los encargados de buscar por los barrios a los potenciales alumnos que no hayan terminado la primaria.

“Nosotros vamos, los buscamos y los enamoramos para que retomen el estudio, porque si el docente no le pone cariño y pasión, los alumnos no llegan solos”, explicó.

Actualmente la provincia cuenta 112 centros educativos con 93 docentes, algunos de los cuales realizan un trabajo de tipo itinerante en las zonas rurales, donde se encuentra la mayoría de alumnos que por diferentes razones no culminaron el nivel primario.

“Nosotros no solamente enseñamos, sino que aprendemos todos los días a la par de los estudiantes. Buscamos la forma de interpretar la realidad de manera conjunta y actuar responsablemente para transformarla”, explicó al detallar que a los centros educativos llegan personas con “historias muy fuertes”.

“En las clases, cuando alguien nos cuenta su historia, somos once personas dispuestas a escucharlo y buscamos la forma de trabajar a partir de ese problema que el alumno está expresando”, refirió sobre casos de violencia de género, violencia infantil y demás.

Cristina Sánchez, acompañada por la ministra de Educación provincial, Isolda Calsina, tras recibir la distinción, en Buenos Aires.

La docente aprovechó la ocasión para reclamar más acompañamiento del Gobierno a la docencia en general: “Faltan políticas que vuelvan a revalorizar y reivindicar la labor docente”, enfatizó, al tiempo que llamó a “cuidar a los maestros y maestras, para que no se los deje solos frente a un aula”.

“No solo trabajamos cuatro horas, volvemos a casa a planificar las clases, corregimos los trabajos, pensamos en todo momento cómo contener a ese estudiante que en algún momento se sintió excluido del sistema educativo, y eso es un trabajo arduo”, sostuvo Sánchez.

Recordó luego que antes “decir ´maestro´ era decir ´autoridad máxima´, se lo respetaba, se lo valoraba” pero “hoy por hoy no estamos así”, aunque acentuó que “no por eso voy a dejar de ponerle pasión a mi trabajo, porque la persona que asiste al centro educativo está retomando su educación, entonces merece nuestro mayor esfuerzo”.

Finalmente señaló que el docente de Terminalidad Primaria “debe pagarse personalmente el alquiler y el costo de comida” en las zonas rurales y advirtió que tampoco no se le reconoce la situación de “zona desfavorable” y no pueden aspirar a ser titular en cargos, todo lo cual son “materias pendientes del Estado para con los maestros y maestras que van en busca de personas para mejorarle su calidad de vida”, concluyó.




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