Día Mundial de la Papa Frita: cuál es su origen y cómo hacerla a la perfección

Papas fritas.
Papas fritas.

Son la guarnición por excelencia de muchísimo platos: milanesas, hamburguesas, lomitos, y cualquier carne.

El 20 de agosto es el Día Mundial de la Papa Frita, ese alimento que adoran muchísimas personas y que suele ser polémico por el efecto en la salud que provoca su consumo excesivo.

Las papas fritas son la guarnición por excelencia de muchísimo platos: milanesas, hamburguesas, lomitos, y cualquier carne. A su vez, también se convierten en el snack perfecto para múltiples ocasiones, ya que su sabor las convierte en un alimento casi "adictivo" lleno de crocantez y fácil consumo.

Cuál es su origen

A pesar de que se desconoce por qué se eligió este día para celebrarlo, el origen de este plato está en plena disputa entre Bélgica. En las calles de Bruselas es posible encontrar puestos de venta callejera que hacen honor a este alimento con un sabor inigualable. La diferencia entre ambos países es el método de cocción: en Francia se fríen en dos momentos.

Papas fritas.
Papas fritas.

No obstante, papas fritas hay en casi todo el mundo, y ya sea en restaurantes o cadenas de comida rápida y elaborarlas en casa solo requiere dos ingredientes presentes casi en cualquier hogar: papas y aceite para freír.

Cómo hacer buenas papas fritas

El libro de cocina de Le Cordon Bleu, considerado uno de los manuales de cualquier buen cocinero que se precie, explica que las papas fritas se pueden cortar de diferentes formas para freír: desde las comunes cortadas en tiras hasta las gaufrettes.

“Pélelas y córtelas dándoles un tamaño y grosor uniformes. Sumérjalas en agua acidulada (un litro y 3 cucharadas de vinagre o limón) a medida que trabaja para evitar que se oxiden. De esta forma también desprenderán parte de su almidón, lo que ayudará a que queden bien crujientes. Escúrralas y séquelas bien antes de freírlas”, indica.

Para hacerlas según el método francés. Con este método las papas se fríen dos veces para conferirles un acabado más crujiente. Primero se fríen hasta ablandarlas y se dejan enfriar, y a continuación se fríen de nuevo a una temperatura más elevada.

Caliente el aceite a 160 grados, sumerja las papas y fríalas entre cinco y seis minutos; retírelas, escúrralas y déjelas enfriar. Después aumente la temperatura a 180 grados, sumerja de nuevo las papas y fríalas entre uno y dos minutos hasta que estén crujientes.

Papas fritas.
Papas fritas.

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