A los 35 del segundo tiempo, Zambrano, de mal arbitraje, le mostró la roja directa.  


El Cholo Guiñazú se agarró la cabeza por la patada karateca de Everton contra la humanidad de Enzo Díaz, que salió del cruce con el rostro ensangrentado.

Hasta a un permisivo Roddy Zambrano, de flojo arbitraje, no le quedaba otra que sancionar con expulsión y eso hizo, a 10 minutos del final en el Morumbí y con marcador en blanco.

Un respiro para Talleres, para terminar de controlar a un rival que se quedó con 10.






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