Un poco más de 50 mil personas vibraron y festejaron el trunfo de la T ante el San Pablo en el Kempes por la Copa Libertadores.


Desde la salida de los equipos con un recibimiento digno de la Copa Libertadores, la gente se dio cuenta que tenía que jugar su partido. Los hinchas de Talleres ensordecían con su aliento en el inicio del partido y hacían su juego protestando cada fallo del árbitro, cada pifia del San Pablo y se levantaban de sus lugares en cada avance de la T.

Las palmas de las manos aplaudieron a rabiar cada intento del equipo y las gargantas se desgañitaban con cada salvada de los defensores propios y con las chances que buscaban generar los delanteros propios.

Lo parejo del primer tiempo se dio en las llegadas de ambos. Las más claras las tuvo el San Pablo que, por falta de puntería de Bruno Alves, primero y luego de alguna atajada de Herrera sobre Hudson, casi enmudecen a una hinchada que nunca se calló.

Las gargantas albiazules casi explotan con algún tiro de Moreno o la chance del Cholo Guiñazù probando de afuera

LO MEJOR DE LA NOCHE. En el complemento, como Talleres decidió salir a presionar más alto, y tuvo su premio. A los 12, el zurdazo de Ramìrez que se colò en el ángulo del arquero brasileño, hizo explotar al Kempes de alegría.

Como el partido venía peleado y por más que haya habido euforia luego del gol y de un posible segundo tanto, los hinchas de la T se tomaron un respiro. Tomaron aire y se soltaron sobre el final.

Porque en el final llegaba lo mejor. A los 42, el segundo gol a cargo de Pochettino liberó tensiones y soltó el festejo general. Hubo tiempo para acordarse de Belgrano y de gritar “oles”.

Y la noche se cerró dejando rojas las gargantas de tanto grito y de canciones de festejo. Y las palmas de las manos se pusieron coloradas de tanto aplaudir a este equipo que sigue dándoles alegrías. Y esos casi 50 mil hinchas que fueron al Kempes seguramente recordarán durante mucho tiempo lo que fue un partido que, además de los jugadores, tambièn lo jugaron ellos desde la tribuna.

Foto gentileza cuenta de Twitter @Libertadores






Comentarios