Imputan a 13 miembros de una banda narco manejada desde una cárcel



Distribuía y vendía cocaína en las localidades de General Deheza, Dalmacio Vélez, Río Tercero y Villa Nueva.

Una fiscal federal de Córdoba acusó a trece personas de integrar una banda narco que distribuía y vendía cocaína y marihuana desde la capital provincial hacia las localidades de General Deheza, Dalmacio Vélez, Río Tercero y Villa Nueva y era manejada por dos delincuentes desde la cárcel, informó este martes la Procuración General de la Nación.

María Marta Schianni, titular de la fiscalía federal de Villa María, impulsó la acción penal por el delito de organización para el tráfico de estupefacientes en el marco de una causa en la que interviene el juez Roque Rebak.

Según informó la Procuración su página web, la acusación es contra los hermanos Carlos Miguel y Diego Ezequiel Gilli, su padre, Miguel Ramón Gilli; Pedro Daniel Ricardo Pittavino y Guido Facundo Pittavino, padre e hijo, respectivamente También alcanzó a Juan Antonio López, Melisa Sacchetto, Eloy Dario Ruiz, Lorena del Valle Otín, Jorge Alberto Centioni, Miguel Ángel Quiñonez, Franco Sebastián Borghi y Santiago Oreste Olivero.

Asimismo, la fiscal requirió la captura y detención de Borghi y Olivero y la liberación de Edgardo Ángel Munch, dado que, si bien se registró un diálogo entre él y uno de los líderes de la banda para prestar su domicilio con el fin de guardar el estupefaciente, esto no se concretó y no pudo corroborarse otra circunstancia de relevancia que permita vincularlo como integrante de la organización.

En el marco de este expediente y con la intervención de la delegación local de la Policía Federal Argentina, el juez Rebak ordenó allanamientos que culminaron con el secuestro de unos 30 kilos de marihuana, más de 600.000 pesos en efectivo y las detenciones de nueve de los imputados, ya que Carlos Gilli y Eloy Ruiz están alojados en el penal número 5 de Villa María, desde donde dirigían la organización.

En su requerimiento, la fiscal Schianni consideró que los hermanos Gilli, Olivero y Ruiz lideraban la banda, dedicada al transporte, tenencia con fines de comercialización y venta de cocaína y marihuana en Villa María, Villa Nueva, General Deheza, Dalmacio Vélez y Río Tercero. Para tal fin, los acusados se comunicaban a través de teléfonos celulares y radio y coordinaban la compra, distribución, traslado y venta de los estupefacientes.

Asimismo, usaban códigos y sobrenombres para no ser descubiertos.

Según señaló la representante del Ministerio Público, los Pittavino eran los encargados de recibir los narcóticos -que llegaban desde Córdoba capital- y de guardar el dinero recaudado por la venta minorista en los distintos kioscos. Por su parte, López era quien transportaba los narcóticos, mientras que Miguel Gilli guardaba el dinero de la venta de la droga y luego lo destinaba conforme se lo indicaban sus hijos Carlos -desde la cárcel- y Diego.

Asimismo, Schiani tuvo por acreditado que Sachetto y Otín vendían droga para sus parejas ?Carlos Gilli y Eloy Ruiz- y que Jorge Centioni fue quien registró a su nombre los equipos de telefonía que utilizaba la banda.

Por último, se sindicó a Quiñonez y Borghi como los encargados de repartir la droga a los diferentes kioscos locales.

En su presentación, la fiscal Schianni también imputó a Juan Antonio López como autor del delito de transporte de estupefacientes y a los hermanos Gilli, a Olivero, a los Pittavino y a Ruiz los consideró coautores de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada. También, consideró a Diego Gilli autor de tenencia de estupefacientes con fines de comercio en virtud de la droga secuestrada en su domicilio.