El coordinador de los juveniles les hizo la propuesta, aceptaron y dejaron como nuevo el edificio. 


Las inferiores de Instituto siempre son noticia, pero esta vez no fue por la aparición de alguna joya sino por un gran gesto de quienes habitan en la pensión. 

Es que los juveniles de la Gloria decidieron pintar las paredes del Castillo de La Agustina, el edificio que el club tiene para albergar a los jugadores de otras localidades y provincias. 

A las 8 de la mañana se levantaron para poner en condiciones las paredes que ven todos los días. “Cuando llegamos las paredes estaban limpias y cuando vas pasando se van manchando y me parecía una buena idea”, reconoció Nicolás Saravia, uno de los pibes pintores.

La iniciativo surgió por el coordinador de las inferiores del club de Alta Córdoba que se los propuso para generar un mayor sentido de pertenencia y responsabilidad. 

Desde el club reflejaron este gesto en las redes sociales y hablaron con algunos de los chicos que hicieron estas tareas. Mirá: 




Comentarios