El albañil fue golpeado en la cabeza cuando volvía a su hogar. Era padre de varios chicos. Los ladrones cayeron por el celular robado.


La Policía habría logrado esclarecer el asesinato de un joven albañil de 33 años, ocurrido el viernes pasado en barrio Los Bulevares, cuando regresaba a su hogar en ese sector de la ciudad y fue víctima de un asalto que derivó en este saldo trágico.

Este martes, fueron detenidos en barrio Cooperativa La Ilusión dos sujetos, ubicados por los investigadores de la Policía gracias al rastreo del celular robado a Andrés Mansilla, el infortunado trabajador.

Mansilla había terminado el viernes su jornada laboral en el country San Isidro, se subió a su moto y emprendió el regreso a su casa a las 15.

El obrero aparentemente había recibido el pago de parte del dueño de la casa en la que trabajaba.

Cuando estaba próximo a su domicilio, a la altura del club Los Amigos, Mansilla fue golpeado al parecer por dos sujetos que utilizaron un elemento contundente para atacarlo en la zona del parietal izquierdo, al observar que no llevaba casco protector.

Los sospechosos se llevaron su teléfono celular, unos dos mil pesos y la moto, mientras que Mansilla quedó tendido en el piso inconsciente en un callejón poco transitado.

El personal policial que pasó por el sector lo observó tirado en el suelo y lo trasladó hasta un dispensario, donde falleció de un paro cardiorrespiratorio.

El hombre era padre de varios hijos y vivía con su esposa en el mismo barrio donde fue asesinado.

Su esposa había escrito un conmovedor mensaje en Facebook, pidiendo datos a la gente que pudieran dar con el paradero de sus asesinos. 

“Mi nombre es Noelia Ardiles, soy su esposa y ahora debo encontrar las fuerzas para seguir adelante junto a mis hijos, quedamos totalmente destrozados como familia, mi esposo era un excelente ser humano y un padre ejemplar, sólo buscamos justicia, encontrar a los responsables de este aberrante asesinato de un trabajador que luchaba por su familia”, había escrito la mujer en esa red social.

La Policía llegó a los sujetos luego de localizar el celular en manos de una persona que lo había “comprado de buena fe”, y les dijo quiénes eran los que se lo habían vendido: dos jóvenes de 22 y 23 años que viven en el barrio antes mencionado.

Los detenidos tienen antecedentes por robo y no conocían a Mansilla.

Los dos fueron imputados de “homicidio en ocasión de robo” y quedaron detenidos en el marco de la causa que instruye la fiscal del Distrito 4, Turno 4, Liliana Copello.




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