Violento asalto a una familia cordobesa en Bombas y Bombinhas



Una familia de Villa Adela fue interceptada por motochoros en plena autopista de Brasil. Los golpearon y les robaron la camioneta. Están varados. 

Por Alejo Gómez.

Una familia de barrio Villa Adela vivió unas vacaciones aterradoras en Brasil, tras ser atacada por motochoros armados en plena autopista en el sur del país vecino, cuando regresaba a Córdoba. 

Como consecuencia, están varados y su familia en Córdoba denuncia que el Consulado en Florianópolis no los ayuda.

Este martes 16 de enero, Adrián Robles conducía su camioneta Amarok acompañado por su pareja, Claudia Espíndola, y la hija de ambos, de 6 años, quien tiene una enfermedad pulmonar. También iba con ellos Mercedes de Robles, la madre de Adrián, de casi 80 años.

 

“Habían pasado 15 días en Bombas y Bombinhas. Cuando estaban volviendo, en pleno viaje en la ruta, dos ladrones en moto los encañonaron y los obligaron a parar“, contó a Día a Día la hermana de Claudia, Érica. 

Los asaltantes, agregó la mujer, se ensañaron con el conductor, a quien golpearon en la cabeza con el arma, y uno de ellos robó la camioneta. “Fue un asalto muy duro”, se lamentó. “Empezó una persecución con helicópteros de la Policía y los delincuentes volcaron, pero lograron escapar“, añadió.

El vehículo quedó destrozado y ahora la familia Robles está sin todos sus documentos, en un departamento prestado, a la espera de un servicio mecánico para la camioneta.

Érica denunció que “nadie, ni siquiera la Policía” ayudó a los cordobeses. “Un policía les dijo que se quedaran al lado de la camioneta, y los dejaron solos por horas. Nadie los ayudó”, se quejó, aunque dijo que la Policía “recuperó algunos documentos”.

“Estuvieron toda la tarde sentados en un restaurante, solos, hasta que les prestaron un departamento. Ahora se tienen que quedar unos días hasta reparar la camioneta y hacer trámites“, relató.

“Para colmo, mi sobrina tiene problemas pulmonares y se quedó sin su medicación”, apuntó.

Consulado. Érica se mostró muy molesta con el Consulado en Florianópolis. “Llamé para pedir ayuda y me dieron evasivas. Dijeron que iban a ver cómo ayudar, pero hasta ahora no hicieron nada. Quedaron solos allá”, se ofendió.