Por Jorge Luna Arrieta. De Desierto sin amor, como sex symbol, al Cae actual que se sabe reír de sí mismo. Llega a Quality en su versión siglo XXI y con un pasado que la trae futuro.


El tipo entró en la redacción de Día a Día y tiró: “Hola, soy Cae, el de Te recuerdo”. Con esa espontaneidad, el cantante dio muestra de cómo transita hoy su carrera: con sus canciones de siempre y muy buen humor, apuntando a saber reírse de sí mismo. Pero a sabiendas de haber hecho un recorrido que le permite tomarse esas licencias ante un público que disfruta de este nuevo ornamento.

Cae llega a Córdoba para presentarse este viernes en Quality Espacio, desde las 21.30, con su show Rocklover. Las entradas tienen valores que oscilan entre los 310 y 365 pesos, que se pueden adquirir en boleterías y por sistema Ticketek.

En la charla que tuvimos con el ex líder de Bravo, en un Facebook Live, recordó la primera vez que vino a Córdoba: “Vinimos en colectivo y el viaje tardó 18 horas”. Eran los tiempos en los que Desierto sin amor empezó a sonar en todos lados. Pasaron por Telemanías y, al poquito tiempo, llegaron al programa de Marcelo Tinelli, que medía 40 puntos de rating. “Eso nos cambió la vida, de un día para el otro”.

Se volvieron sensación, con Cae transformado en sex symbol, con su rubia melena ataviada con pañuelo, pantalones ajustados y botas. Fue todo un big bang para un pibe que lo único que quería era salir del conurbano. Pero, ¿estaba listo para todo eso? “Si te digo que sí te miento. Empecé muy pibe, sin saber mucho del negocio, de la técnica, del profesionalismo. Me fui haciendo de golpe. Pasamos de tocar en lugares a los que vos llevabas a la gente, a tocar en estadios y en otros países. Compartimos gira con Los Pericos, los Fabulosos. Y no estábamos listos. Pero te vas haciendo. Cuando salí con mi carrera solista empecé a absorber parte de la responsabilidad del negocio, aprendés a producir. Es bancarse el beso, pero también el cachetazo. La gente manda. La moda, también. Pero mi capital es que me pongo a cantar una canción y, cuando llega el estribillo, la gente lo canta. No es poco”.

Tras el éxito con Bravo, Cae decidió irse a España, buscando dar otro gran salto. Pero la cosa no salió bien: “De tocar en la cancha de Vélez, me fui a vivir a Madrid, en donde me quedé en la calle porque me estafó un productor. Y en una tarde me tuve que aprender temas de Calamaro para ir a tocar a un pub porque la gente no me conocía. En esta profesión, la moneda siempre está girando en el aire. Con la música quise salir del barrio, del conurbano, mostrando lo que creía que sabía hacer. Nos metimos por esa ventanita, con el look, con las canciones de amor. Era algo raro. Era como un artista californiano que estaba en Buenos Aires. Claro que, en vez de limusina, andábamos en colectivo. Pero teníamos un convencimiento puro y total. Y mal no nos fue”.

Su nombre real es Carlos Alfredo Elías. Pero dijo que si le gritan Carlos no se da por aludido: “Me suena raro. En la época en la que andaba con pelo largo y pantalones ajustados me gritaban muchas cosas, menos Carlos. Jaja. Cae es un nombre marketineramente muy malo, pero era mi sobrenombre y se terminó volviendo mi nombre artístico. Carlos me decía mi abuela, o mi Vieja cuando quiere decirme algo en serio. Hasta mis hijos me dicen Cae”.

Sobre el show contó que tiene mucho rock, mucho romance y muchas risas: “Conviven las canciones clásicas mías, algunas otras ‘afanosamente’ inspiradas y tomadas prestadas, y con un guiño a toda una generación que en la década del ‘90 fue parte de ese rock star, casi sex symbol, con perdón de los sex symbol, que me tocó representar. En los ‘90 me tocó jugar con una figura más de plástico. Ser sex symbol era medio pesado y hoy me parece una excusa buenísima para reírnos un poco. Me tocó musicalizar los chapes de toda una generación. Tuve la suerte de tener varias canciones exitosas, que me permiten tener este acervo emotivo que tiene que ver con las relaciones. Por eso el show tiene la frase “canciones que nos unen”.

En el cine, lo pudimos ver en la película Casi leyendas, con Santiago Segura y Diego Peretti. Y ahora se sumará al teatro en la comedia musical Rock of ages, éxito en Broadway. A su modo, crece. Y no se cae.

PARA IR. Cae estará este 2 de junio, desde las 21.30, con entradas a 310 y 365 pesos. En boleterías de Independencia 541 y avenida Cruz Roja 22. También por sistema Ticketek.






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