Entre 2016 y 2018, duplicó sus plazas hoteleras y elevó el flujo de turistas un 36%.


Catamarca tiene buenas expectativas para la temporada primavera-verano, en base a sus festivales, los Pueblos Auténticos y la fresca propuesta de los valles verdes. 

La secretaria de Turismo provincial, Natalia Ponferrada, dijo a Télam que “con la llegada del calor la provincia desarrolla numerosos festivales, se llenan de turistas las zonas con mucho verde y agua, como el Valle Central, y se activan circuitos por sus Pueblos Auténticos, así como sus variadas rutas turísticas”.

Aunque Catamarca no contará con el Dakar y sus autoridades no creen que mejorará la conectividad aérea, busca mantener la tendencia en base a propuestas tradicionales, paisajes, con buenos accesos viales y unos 10 vuelos semanales de Aerolíneas Argentinas.

Al respecto, Ponferrada comentó: “Hemos trabajado mucho desde los municipios, el gobierno provincial y el sector privado con vistas a la temporada estival, por lo que tenemos muy buenas expectativas, con un constante crecimiento en recepción de turistas”.

De 2016 a 2018 hemos crecido un 36% en flujo turístico, lo cual habla de cómo se está trabajando”, precisó y destacó que “para la primavera y verano los esperamos con los festivales, que ya son una tradición en Catamarca y en todo el norte, que es una región llena de fiesta, de música, de alegría y de color”.

“Hay lugares en que el apunamiento depende de ciertas condiciones físicas y climáticas -explicó-, y parece que Antofalla no es un lugar complicado, y es maravilloso, con el salar más largo del mundo, las lagunas Ojos del Campo y el pueblo de Botijuelas”.

Para la temporada estival, el Valle Central, en la parte baja de la provincia y donde se encuentran la capital y otras pintorescas localidades, es uno de las zonas más visitadas en Catamarca.

Otros atractivos veraniegos son la Ruta Gastronómica y los festivales y festividades en todo el territorio, de los cuales destacó “el Chaku, que no es una fiesta grande pero es de una identidad muy particular, que no se hace en ningún otro lugar en Argentina”.

Además mencionó a “la Fiesta Nacional del Yokavil de Santa María, en los primeros 10 días de febrero, ya con una cartelera artística bastante importante”. “Después tenemos el Festival del Membrillo, el Festival de la Flor, el Festival del Fuerte de Andalgalá, que es también una fiesta nacional, y muchos otros más pequeños, pero todos importantes, hasta el fin del verano”, agregó.




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