Dijo Nancy emocionada, su abuela luchadora que acompañó a la beba estos ocho meses de internación y tratamientos desde su nacimiento y que hoy, ya viven juntas en Carlos Paz


Así como un sueño hecho realidad y hasta por momentos inalcanzable, llegó ese tan ansiado día de poder decir: “Azul ya está en casa”.

Se trata de una beba, que este martes y justo al cumplir sus primeros ocho meses de vida, recibió el alta médica y finalmente pudo conocer su hogar en el barrio Colinas de Carlos Paz.

Virginia Azul Miranda nació el 17 de agosto de 2018 y llegó a este mundo con tan solo seis meses de gestación pesando poco más de 1 kilo. Desde entonces, tuvo que enfrentar muchas intervenciones quirúrgicas y situaciones angustiantes como por ejemplo, perder a su mamá días después de su nacimiento tras luchar contra un virus hospitalario fulminante.

En diálogo con VíaCarlosPaz, su abuela Nancy nos cuenta: “lo de ayer fue tan emocionante que es difícil explicar con palabras. Justo ayer (martes 17 de abril) cumplió 8 meses de vida y fue ese mismo día que los médicos me dijeron que me la podía traer a casa”.

Y continúa diciendo: “ayer fue la primera vez que Azul vio la luz del sol. Salió del Hospital despierta, con los ojitos bien abiertos como no querer perderse de nada, de hecho durante todo el trayecto a casa, venía en su sillita jugando y riéndose con una felicidad total”, cuenta emocionada Nancy.

Azul

La pequeña Azul recibió el alta médica luego de estar internada todo su vida. Así es, sus primeros cinco meses en la Maternidad Provincial, nosocomio que la vio nacer y asistió también a su madre, y luego en el Hospital de Niños hasta este martes, día en que sus médicos consideraron óptima su salud, al punto de dejarla ir a su casa pero siempre respetando los condicionamientos necesarios para su calidad de vida.

Al respecto, Nancy asegura: “tenemos acondicionada toda la casa con todo el equipo que ella necesita para vivir y sostener el tratamiento. Contamos con varios tubos de oxígeno, aspirador y nebulizador absolutamente necesarios, porque su vida depende de todo eso”.

Vale aclarar, que la pequeña es electro-dependiente y que gracias a la colaboración del Ministerio de Salud de la Provincia, ya posee en su hogar toda la aparatología necesaria para su bienestar cotidiano. Incluyendo medicación e insumos descartables que también se los proveerá el municipio local.

Producto de su nacimiento prematuro, Azul vive con más del 60 por ciento de su tráquea cerrada, y que pese al esfuerzo de los médicos, el avance fue positivo pero no determinativo. Es por eso que dentro de ocho o diez meses, está prevista otra cirugía de alta complejidad con el fin de mejorar su aparato respiratorio.

Hasta entonces, Azul disfrutará de los aromas y calidez de su propio hogar, sin su mamá pero con una abuela y tíos que la aman y se desviven por ella.





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