Lugares de la Ciudad en los que aún las mujeres no pueden entrar ni ser socias



Se trata de clubes y sedes del Jockey Club a los que las mujeres no pueden acceder. 

El diario Clarín realizó un relevo de algunos lugares “exclusivos” de la Ciudad donde las mujeres no pueden ser socias y -en algunos- no pueden acceder a determinadas instalaciones.

Se trata de algunos de los clubes más aristocráticos de Buenos Aires (el Jockey, el Círculo de Armas, CUBA) y -desde el artículo publicado hoy- explicaron que las autoridades no quieren y no pueden dar información. Los antiguos y estrictos reglamentos internos prohíben ventilar intimidades. 

Son clubes viejos, de más de cien años. Y las tradiciones son difíciles de torcer. Ninguno habla de la cuestión femenina porque no se cuestiona. El Jockey Club fue fundado el 15 de abril de 1882. En tanto, en la historia de CUBA (fundado en 1918) sólo aclaran que “quieren que el Club sea solamente para los universitarios, que ésa sea una condición sine qua non para integrarlo”.

El Círculo de Armas se creó como club de esgrima en 1885. Allí el ingreso es incluso más complicado que en los otros, en los que hay que tener recomendaciones y ser aprobado, acá, además, se mantiene el sistema de bolilla negra.

Las mujeres pueden entrar siempre y cuando lo hagan con un señor que sea el socio. Ellas pueden ser ‘vigentes’ pero no pueden asociarse”, explicó un miembro. “En la sede de San Isidro pueden permanecer, pero en la sede social de Recoleta hay lugares a los que no pueden entrar”, agregó. 

Otro socio contó: “En la sede de Alvear las mujeres pueden entrar al comedor, pero nada más. No pueden hacer actividades allí, porque son todas de hombres”.