En medio de una discusión porque había dejado su vehículo en un lugar para discapacitados, lo golpearon con  un ladrillo.


Un joven de Caballitó estacionó su auto en un lugar que estaba reservado por discapacidad para el vehículo de una vecina. Según él, la mujer le había dado permiso de hacerlo. Sin embargo, poco tiempo después de haberse bajado del automóvil, le tocaron el timbre y casi sin mediar palabras, lo golpearon con un ladrillo en la cara.  

Si bien Emiliano no se acuerda mucho del hecho, si pudo contar que el domingo por la tarde le tocaron el timbre y cuando abrió la puerta recibió un ladrillazo en el rostro. Antes de eso su vecina le había solicitado que corriera el auto y el que lo golpeó fue un sujeto encapuchado que sería el sobrino de la señora.

Luego del golpe logró cerrar la puerta. “Si me pegaba dos centímetros más arriba, hoy me estarían velando”.






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