La justicia sobreseyó a profesores y autoridades por la muerte de un alumno en el Club de Amigos



Beltrán Bombau sufrió una muerte súbita en abril de 2014 mientras corría una carrera cross country.

Autoridades y docentes de un colegio secundario de la Ciudad de Buenos Aires fueron sobreseídos en una causa penal en la que se investigó la muerte súbita de un alumno durante una clase de educación física realizada en el Club de Amigos el 23 de abril de 2014.

La resolución, que ratificó lo decidido en primera instancia, fue dictada por la Cámara Nacional en lo Criminal en la causa en la que se investigó el fallecimiento de Beltrán Bombau, de 14 años, quien cursaba sus estudios en el Instituto Palermo Chico, que alquilaba las instalaciones del club.

Según fuentes judiciales, la causa “sigue abierta” y tiene como procesada a una médica del club por “omitir cumplir con sus deberes de cuidado con respecto al menor”.

El fallo de la Sala V de la Cámara benefició a los profesores Agustín Correa Genzano, Esteban Cilander, Mariela Sol Prieto, Jorge Caputo y Evangelina Tosello, al rector del colegio Fernando Britos y a la directora general María Laura Del Carril, quienes habían sido denunciados por supuesta falta de control y supervisión de los alumnos y que el instituto y el club carecían de los servicios de una ambulancia.

A Tosello y a Caputto, coordinadora y jefe de educación física, respectivamente, se les imputaba “no haber detectado el riesgo” de muerte súbita que implicaba el ejercicio, una “carrera de cross country” en un predio del Club de Amigos de Palermo.

Los camaristas Ricardo Pinto y Rodolfo Pociello Argerich descartaron que la falta de una ambulancia constituyera un delito y consideraron que aquella carrera “se trataba de un ejercicio físico que habitualmente llevaba adelante la institución”. Además, destacaron que una ficha médica por estudios realizados meses antes indicaba que se hallaba apto para ese tipo de ejercicio.