El índice de competitividad turística mejoró un 34,2 por ciento en el último año pero hay rubros que no siguen esta tendencia.


Un estudio del Observatorio Económico para Agencias de Viajes (OEA.TUR) concluyó que en el último año la mejora de la competitividad turística de la ciudad de Buenos Aires fue del 34,2%, con costos de la canasta turística muy por debajo de la región y el resto del mundo.

El director del OEA.TUR, Pablo Singerman, destacó que entre abril y septiembre de 2018, esa competitividad turística mejoró en un 50,7 por ciento, mientras que por efecto de la devaluación hubo una pérdida del 10,9 por ciento (entre septiembre de 2018 y marzo de 2019), aunque los valores quedaron en positivo en un 34,2 por ciento.

“Hay que comparar como corresponde: hotel-hotel, misma categoría, similar zona, equivalente gastronomía, etcétera, y ahí vemos que estamos bien posicionados en competitividad”, aseguró Singerman al presentar los resultados del estudio “Panorama de las Agencias de Viajes”, durante el congreso anual de la Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo (Faevyt), que se realizó en Mar del Plata.

Sin embargo, dejó a un lado los rubros indumentaria y calzado, “donde tenemos precios obscenos”, y en cuanto al caso de la hotelería, como los precios están en dólares “quizás no permita adivinar la competitividad en pesos”, aunque el beneficio del 20% de exención del IVA “no es un dato menor para el turista en materia de competitividad”, subrayó.

“Cuando nos ponemos a estudiar competividad-precio de una ciudad del mundo contra la ciudad de Buenos Aires, nos damos cuenta que es muy competitiva, porque muchas veces comparamos peras con corchos, y no peras con peras, que es lo que corresponde”, dijo Singerman.

Para el trabajo se tomaron veinte bienes y servicios turísticos tales como precios de taxi, gastronomía, excursiones, city tour, espectáculos nocturnos en la calle Corrientes, museos y hasta datos sobre cuanto le cuesta a un turista comprar pasta de dientes, cepillo y desodorante si lo olvida traer en el viaje.

El costo de esa canasta, en dólares, en marzo de 2019, ubican a Buenos Aires en mejor posición competitiva en la región que otras capitales nacionales como ciudad de México, Quito, Santiago de Chile, Montevideo, San Pablo, Río de Janeiro, Lima y Asunción, y por encima de Bogotá y La Paz.

Mientras que frente a otros destinos internacionales, como Tokyo, Madrid, París, Sidney, Toronto, Londres, Dubai, Miami o Nueva York, los costos pueden llegar a un 50% más económicos.

“Cuando se compara gastronomía con gastronomía, y por ejemplo, uno va a un restaurante y ve que le cobran 4 mil pesos la pareja, está bien, pero si se compara ese precio con un restaurante de las mismas características en una zona similar, ahí vemos aparecer lo que nos muestra el gráfico”, agregó.

Singerman reconoció que “está el dato importante de la devaluación” porque -explicó-, “por cada 100 dólares que traen los turistas, les dan más pesos, y los precios de los servicios y bienes consumidos por esos turistas no llegaron a aumentar en esos meses”.

“Hasta septiembre, hubo un importante salto en la mejora de la competitividad turística, con el 50% en sólo 6 meses, pero desde septiembre hasta marzo, hace un mes, se perdió algo de la competitividad ganada porque hubo aumentos de precios en los bienes y servicios que consumen los turistas internacionales”, remarcó.

Por Corresponsalía Buenos Aires.






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