Mercuri consideró que no había pruebas suficientes para detener al acusado al evaluar declaraciones testimoniales que no coincidían con la supuesta mecánica del hecho denunciado.


El hombre de 33 años que había sido detenido el pasado domingo en una vivienda ubicada en Cipolletti al 800, acusado de haber arrojado a su pareja a una fogata, fue puesto en libertad por orden de un juez de Garantías, porque no habían suficientes elementos para continuar con su detención.

Se trata de Daniel Frías quien fue demorado por haber arrojado al fuego a su pareja María Elena Giglione, de 33 años. La víctima resultó con quemaduras del tipo AB en distintas partes del cuerpo.

Según informaron fuentes judiciales, el juez de Garantías 2, Guillermo Mercuri, dispuso que Daniel Frías, que estaba en condición de aprehendido, recupere la libertad, a pesar de que el fiscal Juan Pablo Smith había solicitado su detención.

Mercuri consideró que “no había pruebas suficientes para detener a Frías al evaluar declaraciones testimoniales que no coincidían con la supuesta mecánica del hecho denunciado”.

Respecto al caso hay dos versiones encontradas, “una es la que sostienen los policías y la madre de la víctima, que refieren en la causa que ella les dijo que no se había caído sino que había sido su pareja quien la había empujado al fuego”. La otra versión según indicó el juez, el acusado “no la empujó sino que la víctima se cayó intentando rescatar las cosas que Frías había tirado a la fogata.

Además agregó que “esa es la versión que sostuvo, principalmente la víctima, de manera directa frente al fiscal cuando le tomó declaración”. Es por ello que Mercuri señaló “lo que debo hacer para tomar una determinación es analizar el conjunto de la prueba y en este caso hay dos versiones encontradas, lo que a mí me lleva a pensar que no hay elementos suficientes”.






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