Se trata de Pablo Atchugarry. El artista construye enormes estatuas de mármol, que son un éxito en todo el mundo. 


Pablo Atchugarry es famoso por sus enormes obras de mármol de Carrara: se trata de esculturas enormes, de estilo clásico, cuyo valor puede llegar a superar el millón de dólares y se pueden encontrar en países de todo el mundo. Se trata de un artista oriundo de Uruguay, que en 1977 fue a probar suerte en Europa, y tan sólo un año después, logró concretar su primera exposición en el viejo continente. Hoy, es considerado como uno de los escultores más famosos y buscados a lo ancho del globo.

Entrevistado por Clarín, Atchugarry contó: “Creo que la belleza es uno de los valores que hemos denigrado, casi ignorado, porque parece que el arte tiene que ser protesta, tiene que ser brutal; instalaciones, mensajes… Yo voy un poco contracorriente. En un tiempo donde las cosas son efímeras, yo pienso en, por lo menos, cinco mil años”.

Una de las obras de Atchugarry, emplazada en Montevideo (FPA)

Es que uno de los mayores deseos del escultor, es que su arte perdure, no sólo a nivel conceptual, sino también a través del material que elige. “Pensemos que el David de Miguel Ángel estuvo 300 años en Piazza della Signoria, en Florencia, antes de pasar a un museo. Además, creo que cada uno tiene ser muy coherente consigo mismo. No se puede hacer cosas por moda o porque sí, son cosas por uno mismo, por su corazón, por su alma. Ya te digo, hay que utilizar bien estos años que nos toca vivir”, opina al mismo medio.

Su tiempo lo reparte entre sus dos talleres: uno ubicado en Italia, y otro en Punta del Este, Uruguay. Cada obra empieza con la elección de un bloque de mármol, aunque según afirma el artista, es el propio bloque el que lo elige a él. Y si bien, muchos escultores utilizan máquinas para sus creaciones, Atchugarry prefiere que todo pase por sus propias manos. Es que para él, “el artista no puede ser solamente un proyectista”, y en el medio del proceso creativo se toman decisiones que pueden cambiar el rumbo de una obra.

Toda obra de Atchugarry comienza con un bloque de mármol (FPA)

Sus herramientas predilectas son las amoladoras, y la jornada laboral puede extenderse hasta 12 horas diarias. No importa si es Año Nuevo o Navidad, para Atchugarry el trabajo no termina nunca. “Yo tengo obras de 4,5 8 metros, que podría no hacer por cuenta mía. Cuando hay un encargo me lanzo con entusiasmo. Tengo obras encargadas por los próximos 5 años y se van acumulando”, concluye.






Comentarios