La actriz se destacó en "100 días para enamorarse". Fue Lautaro Giménez quien le contó cómo fue animarse a la transición.


“Lo que más sufrí toda mi vida fue mirarme al espejo. No me gustaba mi cuerpo. Tenía prejuicios conmigo”, cuenta en una entrevista a Revista VIVA, Lautaro Giménez (30). Se trata del chico trans en quien se inspiró la actriz Maite Lanata, para interpretar a Juan, en la telenovela “100 días para enamorarse”, emitida por Telefe. La tira tuvo tanto éxito, que ahora podrá volver a verse por TNT.

“Desde chico supe que no era mujer, que yo era Lautaro, pero no lo podía poner en palabras. Cuando iba al colegio no teníamos educación sexual. No se hablaba de eso. Tampoco había un programa de televisión que mostrara un caso como el mío”, recuerda el joven, consultado por el periodista Enzo Maqueira, en los estudios de Martínez.

Maite y Lautaro se hicieron grandes amigos (Clarín)

Lautaro y Maite se convirtieron en grandes amigos, cuando se juntaron para conversar sobre lo que implicaba ser un varón atrapado en un cuerpo de mujer, y animarse a la transición. “Siempre pensé que era una chica muy abierta, pero cuando me senté a hablar con él, tenía miedo. No quería incomodarlo. Hasta que Lautaro contó que por las hormonas le estaba creciendo el clítoris… ‘Si dijo eso’, pensé, ‘puedo preguntar lo que quiera’”, recuerda Maite, quien para la famosa serie, tuvo que ponerse en la piel de Juana, una chica que en realidad se sentía Juan. “Conocerlo a él me sirvió un montón. Hay mucho de él en la forma en que fue construido: la ropa, un reloj, la gorrita”, dice la actriz.

Según informa el artículo, a la hora de preparar el personaje, Lanata trabajó mucho para desterrar ciertos prejuicios que se tienen sobre la forma en que los chicos trans viven su infancia. “Una de las cosas más importantes que hizo la novela fue desmitificar eso. Si tu familia, tus amigos y tu contexto te aceptan, podés ser feliz siendo trans. El problema es que la sociedad te discrimina”, explica la actriz, al mismo medio.

Para ambos, es fundamental el rol de la escuela y de los medios de comunicación para que se reflexione sobre la temática. “Desde que salí en la novela, me sorprendo mucho. La otra vez una señora grande me agradeció por todo lo que se hablaba en el programa, que le había servido para entender mejor”, dice Lautaro. Por su parte, Maite opina: “No es una cuestión de edad, porque también pasa que hay jóvenes que se enojan si se habla de estos temas. Pero mucha gente se está esforzando por aprender”.






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