El "Principito" recibió un derechazo inesperado y cayó desplomado a la lona, su padre subió preocupado al ring.


Mientras Juan Martín “Látigo” Coggi contaba el método brutal que usó para tratar de convencer a su hijo de que no fuera boxeador, su hijo Martín “el Principito” sufría un termendo nocaut.

“Debí haberme quedado en mi casa viendo ‘Podemos hablar’, que estaba mi viejo”, bromeó el joven boxeador luego de la derrota. El heredero del Látigo cuenta con un récord de 35 victorias, 9 derrotas y 3 empates, y viajó a Cutral Có, Neuquén, para medirse con Sebastián Aguirre por el título latino superligero de la Organización Mundial de Boxeo. No la pasó nada bien, en el segundo round recibió un derechazo inesperado y cayó desplomado a la lona.

El árbitro comenzó la cuenta regresiva y al ver la reacción de Coggi decidió finalizar la pelea. En ese momento, el Látigo subió al ring, le puso su mano por debajo de la cabeza a su hijo y le dijo unas palabras.

Fue una mano, son cosas de este deporte. A veces se gana, a veces se pierde. Para los amigos, para la familia, para el que le llegue este mensaje sepan que estoy bien que fue un golpe y no más que eso“, dijo Martín por medio de un video que publicó en Twitter, tratando de tranquilizar a sus seguidores y a su familia.

Justamente, Látigo apareció esa noche en el programa de Andy Kusnetzoff y contó lo que hizo para que su hijo Martín no se convirtiera en boxeador, situación que generó controversia entre los otros invitados del programa.

“Lo llevé al gimnasio en el que entrenaba, en Berazategui. Agarré a uno de mis pupilos más avezados, que tenía 10 o 15 peleas, y le dije ‘castigámelo’. Es más, le dije ‘rompelo’“, relató Coggi.

Todos se quedaron boquiabiertos, y el conductor le preguntó si tomar esa decisión le había costado mucho, dado que se trataba de su propio hijo. Lejos de lo que todos pensaban, el boxeador respondió: “No, le quebró la nariz y sangraba mucho“.

Entre risas, Coggi recordó que lo desafió: “Le dije que no, porque es un maricón. Le dije: ‘Cuando yo me rompí la nariz me la arreglé solo’. Y empecé a reírme porque sabía que lo iba a hacer. Pasó del baño sangrando porque se había roto la nariz de vuelta y yo matándome de la risa”, dijo tentado el ex campeón.

Andy no podía creer los que estaba escuchando y decidió intervenir para aclararle que “ya no se usa más la palabra marica”. Su anécdota fue repudiada en las redes sociales y Martín salió a bancar a su papá. 

“A ver si entiendo… Con el nivel de violencia q hay en prácticamente TODA la sociedad argentina, hay gente horrorizado porq un padre HACE 20 AÑOS, le dijo MARICÓN a modo cargada con cariño!!!??? Q les pasa???”, le preguntó a las personas que insultaban al Látigo en Twitter.

¿Alguien se animará a responderle?





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