El holandés Tom Dumoulin, líder del Giro de Italia, no aguantó sus ganas de defecar y frenó su andar ante la mirada de todos.


“Sencillamente, he tenido problemas. Tenía que cagar, no me podía aguantar. Lo empece a notar en el descenso del Stelvio y tuve que parar. No podía seguir, claramente. Al reincorporarme, he decidido luchar, luchar y luchar y sacar conclusiones al terminar la etapa. Así que, evidentemente, estoy decepcionado. Mantengo el liderazgo, pero hoy ha sido un mal día”.

Sin rodeo alguno, este fue el argumento del ciclista holandés Tom Domoulin luego de protagonizar una insólita e inesperada frenada durante la etapa 16 del Giro de Italia a raíz de las necesidades fisiológicas que sufrió en plena carrera. 

El inesperado suceso ocurrió a 30 kilómetros del final del recorrido y Domoulin debió ceder el liderazgo de la carrera, más no en la tabla general.


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