Si bien el show de HBO se ajusta a la realidad lo más posible, algunos detalles no ocurrieron en realidad.


La miniserie Chernobyl es una de las más exitosas del momento. Creada por Craig Mazin para HBO, la historia narra los sucesos en la central nuclear que “explotó” en 1986.

Si bien la serie busca tener un rigor histórico, y narrar hechos y personajes reales, por algunos momentos se aparta de la realidad y se toma algunas licencias para ser más atractiva o facilitar el relato. Estos son algunos de ellos:

1) El personaje que no existió

Se trata de la doctora Ulana Khomyuk (Emily Watson). Según los mismos creadores de la serie explicaron, el papel de la científica, que tiene mucha personalidad, va de frente y desafía al poder, fue creada en representación de un puñado de personas que ejercieron su “papel” en la realidad.

La doctora Ulana Khomyuk no existió en realidad (Web)

2) El helicóptero que cae

En la serie se ve cómo, apenas comienzan las tareas para mitigar el desastre nuclear, la central es rociada desde el cielo con arena, plomo y boro, desde helicópteros. No es real que, como se vio en la serie, uno de esos helicópteros haya caído dentro del reactor.

Sí hubo un helicóptero que falló y se desmoronó sobre la central nuclear, pero eso ocurrió más de seis meses después de la explosión, durante las tareas de liquidación.

3) ¿Todavía hay peligro?

En la serie, la doctora Ulana Khomyuk menciona el peligro inminente de una segunda explosión que también podría ser devastadora, con consecuencias aún más graves que la primera, con riesgo para gran parte de la Unión Soviética y casi toda Europa Oriental. Pero en la realidad, las probabilidades de una segunda explosión eran escasa y no inminentes.

4) ¡Están vivos!

Hay tres trabajadores de Chernobyl que tienen un rol importante en las tareas post explosión: se trata de los tres hombres que bajan a abrir las compuertas para que el agua pase y evite así que el suelo se convierta en lava por el calor.

Mientras que en la serie son ellos los que deciden quitarse la vida, conmovidos por un discurso sobre los sacrificios del pueblo ruso, en la realidad, los tres trabajadores fueron convocados por escrito para la tarea y los tres sobrevivieron. Dos de ellos todavía viven, mientras que el tercero murió en 2005, se cree que por causas no atribuibles a la radiación.

Los mineros de la serie (Web)

5) Los mineros

Casi todo lo que muestra la serie Chernobyl sobre los mineros es cierto, salvo un pequeño detalle. El grupo de hombres que debió cavar un túnel para evitar que el uranio llegara al Mar Negro trabajó tal y como se ve en la serie, salvo que no estuvo tan expuesto al calor, por lo que nunca recurrió a quitarse la ropa en reclamo, como en el show. En la realidad el material se enfrió solo con el tiempo y el peligro del calor extremo se disipó.

6) Los protagonistas

Tanto el personaje de Valeri Legásov, principal asesor científico del Kremlin, como el del ministro Boris Shcherbina están algo exagerados, en pos de la economía narrativa. En realidad, Legásov no trabajaba en el campo, sino en un búnker subterráneo, y tampoco trabajó solo, sino que estaba rodeado de un equipo de especialistas del régimen.

Valeri Legásov en la ficción (Web)

Algo parecido pasó con el rol de Shcherbina: mientras que en la serie todas las principales decisiones son tomadas por estos dos personajes, en la realidad no estuvieron tan concentradas y fueron resultado de varias personas involucradas.

7) Los villanos

Los responsables de la planta que terminaron recibiendo las condenas más fuertes son: el ex director de la central, Viktor Bryukhanov, el ingeniero jefe, Nikolai Fomin, y el ingeniero jefe adjunto, Anatoly Dyatlov.

Lo que no se contó en Chernobyl fue el pasado y la historia personal de Dyatlov, quien unos años antes había participado en otro accidente mientras era jefe de una planta de submarinos nucleares. Allí recibió suficiente radiación como para matarlo, pero no murió. Aunque un año después su hijo pequeño se enfermó de Leucemia y sí falleció, posiblemente por la radiación que Dyatlov emanó en su hogar.

8) Los efectos

Si bien las consecuencias de exponerse a la radiación están bien retratados en la serie, el proceso es más lento de lo que se vio. Es cierto que el primer efecto es el llamado “bronceado nuclear” por el que la piel de los afectados se vuelve rojiza o marrón, pero toma un poco más de tiempo que el que se aprecia en Chernobyl.

Otra objeción es la de la sangre: más allá de los derrumbes y desprendimientos, no ocurrió en realidad ningún suceso que ameritara tanta sangre ya que las heridas de la radiación son invisibles y silenciosas.

Los rastros de la radiación (Web)

9) ¡Fuego!

Si bien unos 30 bomberos trabajaron en el centro del desastre en las horas posteriores a la tragedia y con herramientas insuficientes para tamaña tarea, no es cierto que haya habido que combatir fuego en el techo de la planta, como se ve en la serie.

10) La hora del juicio

Por último, una de las más grandes licencia que la serie tomó para apartarse de la realidad está en el desarrollo del juicio. Un juicio que se extendió durante meses, con todas las dilaciones que estos procesos suelen tener en la vida real.

Además, por supuesto, no existieron las tarjetas rojas y azules con las que Valeri Legásov expone. Solo fueron utilizadas en el show para explicar y construir suspenso sobre las causas de la tragedia. De hecho, en el juicio real, Legásov no participó de las audiencias.





Comentarios