VíaSan Nicolás

Si bien es una apuesta grande para un lugar pequeño, su impulsora no quiere "dejar a nadie afuera". 

En épocas de crisis, la solidaridad sale a flote más que nunca. Este es el caso de Carina Alcaraz, una mujer de barrio Santa Clara que, pese a no contar con los recursos suficientes como para instalar un merendero, decidió apostar por los chicos y sumó su granito de arena.

La semana próxima abrirá las puertas el comedor “Pancita Llena” en su casa, el cual funcionará martes y sábados a partir de las 17:30, con la particularidad de que recibirá a pequeños de todos los rincones de la ciudad. “Pese al lugar chico, el corazón es grande”, sostuvo.

“Yo alquilo y donde vivo no tengo mucho espacio, pero pensé que el presidente barrial me iba a prestar el salón comunitario”, comentó Carina a Vía San Nicolás. Sin embargo, no fue así y se la rebusca para conseguir comida y vajilla en su afán por comenzar con la misiva solidaria.

No encaró sola el proyecto, sino que la acompañan en este sueño su marido y una prima, y triplican esfuerzos para tener todo listo y arrancar en agosto. Por el momento, no cuentan con redes sociales por lo que quienes quieran colaborar, tendrán que hacerlo en persona.

Fotografía ilustrativa