Bariloche chocolatero: sos un bombón

La ciudad más linda de la Patagonia rinde culto a su dulce tradición con un circuito de chocolaterías artesanales que no paran de crear. ¿Qué hay de nuevo? ¡Asomate y probá!

Bariloche chocolatero: sos un bombón
Bariloche chocolatero: sos un bombón

Con una tradición de más de setenta años, San Carlos de Bariloche es la Capital Nacional del Chocolate y, cada invierno, los distintos protagonistas del circuito buscan conquistar el exigente paladar de viajeros y locales con nuevas propuestas. A partir de la década del 40 –cuando los primeros inmigrantes europeos comenzaron a darle forma a la historia del chocolate en esa ciudad–, las recetas han pasado de generación en generación nutriéndose de otros productos típicamente patagónicos, como la cerveza, las frambuesas, la rosa mosqueta, la lavanda y el sauco. También hay delicias inesperadas como los chocolates con especias (páprika ahumada, picantes varios), ideales para maridar con quesos y fiambres. En esta nota, recorremos las principales novedades chocolateras de esta temporada para que vayas pensando con qué tentarte.

Tradición belga con sello patagónico

Chocolaterie VanWynsberghe es la primera chocolatería belga de Bariloche. Entre sus productos estrella están los bombones rellenos con rosa mosqueta, lavanda, frambuesa y sauco. La empresa familiar comenzó a trabajar ahora con frutos liofilizados (se les quita la humedad a baja temperatura para conservar sus propiedades): tras un doble baño de chocolate, la experiencia en boca de esas frutillas, moras y arándanos es inolvidable. También ofrecen catas que incluyen un panorama sobre las diversas zonas de producción mundial de cacao y los colores y texturas del producto, así como una degustación de bombones y chocolates especiados.

Helados de invierno y tabletas XXL

En 1948, Aldo Fenoglio fundaba la primera chocolatería artesanal de Bariloche. Su nieto heredó su nombre y el don para crear las delicias de Chocolates Rapanui. "Además de nuestros clásicos, como la fondue de chocolate, las tejas y las FraNui, los visitantes encontrarán el nuevo helado elaborado con whisky Chivas 12 años y castañas en almíbar, las garrapiñadas de pistacho, los nibs (trocitos) de cacao recubiertos con chocolate y las mermeladas de frambuesa, rosa mosqueta y sauco", cuenta Aldo. ¿Una sugerencia? Las tabletas XXL de 800 g. (chocolate con leche, almendras y avellanas). "Las avellanas las traemos de Torino, donde nació mi abuelo, ¡las mejores del mundo!", asegura. chocolatesrapanui.com.ar

"Las catas organizadas por los maestros chocolateros son lo mejor: probás delicias y aprendés sobre el cacao y su historia".

Por la senda de los bombones picantes

Con medio siglo de historia en la Patagonia, la empresa familiar Benroth Chocolates apuesta por un contacto cercano con sus seguidores y por la publicidad más fiel: la que circula de "boca en boca" impulsada por quienes prueban sus delicias y las recuerdan para siempre. Bernardo Benroth fundó la chocolatería en 1965 y hoy su hija, Silvina, y su yerno, Eduardo Grassi, continúan con el legado. Entre los productos destacados están los chocolates con especias, como los elaborados con páprika ahumada, picantes, que son ideales para maridar con quesos, fiambres, vino o cerveza. "Siempre estamos probando nuevas combinaciones y vamos testeando con el público. La mayoría de nuestros clientes son locales, pero los turistas también llegan por recomendación", comenta Eduardo a Rumbos. Periódicamente, en Benroth experimentan con distintos ingredientes y escuchan el veredicto del paladar. Así, muchos productos pasan a formar parte del "staff permanente", como los nuevos bocaditos de limón con grisbis crocantes y los de maracuyá, así como los de coco y lima, y los de aguaribay y naranja. Todos deliciosos.