De la mano de un nuevo producto, resurge la única fábrica de bolitas del país



Hace un año, los dueños de Tinka, en San Jorge, exponían las dificultades ocasionadas por la suba del gas. Hoy producen 400 mil unidades al día.

Dependen casi exclusivamente del uso del gas para hacer funcionar los hornos y hoy pagan el 600 por ciento más que el año pasado. Pero sin quedarse quietos, los dueños de la única fabrica de bolitas de vidrio del país, experimentan un presente próspero de la mano de un nuevo desarrollo que no tiene sustituto: las bolitas personalizadas.

En San Jorge, la empresa Tinka da trabajo a 13 familias y más allá de las crisis, se las ingenian para seguir adelante. “Nuestras utilidades bajaron sobre todo por los aumentos en los servicios públicos, pero lejos de cerrar estamos más activos que nunca”, relató Adrián Ñañez, uno de los socios de la firma que nació en 1953.

El nuevo modelo de bolitas de Tinka.

Entremanosos, los gerenciadores de la compañía ya están vendiendo una línea que creen será revolucionaria: bolitas que permiten estampar cualquier logo o dibujo a través de al técnica del vitrificado.

“Aunque todavía no estamos produciendo el stock necesario para abastecer la demanda, creemos que en los próximos meses estaremos en condiciones de comercializar bolitas con los colores y escudos de los clubes de todo el país, y afrontar los crecientes pedidos que ya estamos experimentado”, precisó Ñañez, en diálogo con Via Rosario

El nuevo modelo de bolitas de Tinka.

Las principales enemigas de la particular industria son las bolitas chinas, pero a fuerza de una estrategia de marketing casi puerta a puerta, en Tinka aseguran que logran disputarles parte del mercado.

“Nosotros no dudamos en agarrar el auto y viajar a visitar clientes en todo el país. Si bien competir en precio con la mercadería oriental es muy difícil, nosotros ofrecemos mejores terminaciones y aseguramos stock, ya que las bolitas chinas se discontinuan con frecuencia”, compartió el empresario.

La empresa produce también bolitas de cristal de uso industrial para aerosoles. “Un 60 por ciento de la producción está destinada al destinatario infantil y un 40 como insumo fabril. Dicha diversificación también nos ha servido para no perder posiciones en los últimos meses”, puntualizó.

Tinka, es el nombre es el nombre con el que hace 64 años las familias Chiarlo y Reinero fundaron la empresa que hoy se mantiene siendo la única en su rubro en Sudamérica.