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Al menos tres personas denunciaron que la mujer de origen aparentemente chileno los citó, les exigió dinero, incluso bajo amenazas de enfermedad, y luego huyó de la vivienda.

Una tarotista se aprovechó de personas creyentes y necesitadas de ayuda para estafarlos. Les pidió dinero para un ritual que requería de romper esos billetes que, según les decía, luego se les devolvería, pero antes de que ese momento llegara levantó sus cosas y se fue del lugar. Así se alzó con cientos de miles de pesos.

“100 % garantizado, todo trabajo se paga después del resultado”, se lee en uno de los volantes repartidos por la mujer que se hacía llamar Luciana Ángeles.

Según informaron la tarotista trabajaba en un domicilio de la localidad de San Lorenzo. Allí estaba con un hombre, dos chicas adolescentes y un niño.

Uno de los denunciantes escuchó de la tarotista en una radio y concretó en encuentro al que asistió junto a su mujer porque esta tenía problemas de salud. En esa ocasión le pidió mil pesos y le dijo que la próxima vez fuera solo. En el nuevo encuentro Luciana Ángeles le manifestó que si entregada 100 mil pesos la cura sería más rápida. “Total, se los lleva de vuelta” , le aseguró. Confiado el hombre siguió yendo y en la última sesión le mostró cómo rompía esos presuntos billetes y los echaba a una olla con agua bendita. Pero para recuperarlo debía esperar tres días. Cuando ese momento llegó no quedaban rastros de la mujer.

Otro de los denunciantes, de 46 años, contó que la contactó para solicitarle ayuda para terminar la carrera de abogacía. La mujer tras analizar su caso le dijo que había sido víctima de magia negra y le pidió dinero para revertirla con este ritual de la plata sanadora. El hombre en un principio dudó de dárselo, pero la tarotista le manifestó que si no accedía podía sufrir un ACV además de no prosperar económicamente. Así logró que le entregara 98 mil pesos.

A otro hombre le tiró las cartas y le dijo que era víctima de magia negra y que eran necesarios también 98 mil pesos.

También se dice que a una mujer mayor a la que le pidió 150 mil pesos para “acelerar su sanación” mediante el peculiar ritual.

“Chilena, de tez blanca, 1,70 metro de altura y excelente vestir”, como describieron los denunciantes , se paseaba por San Lorenzo con una camioneta Nissan.