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La unidad perteneciente a la empresa Cata llegó a la ciudad de Mendoza sobre las 21, aunque en condiciones deplorables.

Un micro que volvía de Chile perdió dos ruedas  y de milagro no se produjo una nueva tragedia en alta montaña.

El siniestro se produjo frente el cementerio de la ciudad lasherina de Uspallata. Por casualidad no hubo que lamentar una nueva tragedia  ya que el micro de la empresa Cata perdió dos ruedas cuando volvía de Chile.

“El ruido se seguía escuchando, algunos pasajeros preguntaron y les dijeron que era el tren delantero. Cuando llegamos a Uspallata, en la zona frente al cementerio, se escuchó un ruido muy fuerte y una nena empezó a gritar que se habían salido las ruedas”, agregó uno de los pasajeros del micro. La unidad de Cata llegó a Mendoza sobre las 21, aunque condiciones mecánicas deplorables. /Mdz