El Fondo Monetario aseguró que la economía argentina caerá 2,5% y empeoró las proyecciones de la inflación para 2023

El organismo multilateral señaló que la “razón principal fue la sequía” para empeorar sus números. Además, anticipó que para el 2024 el crecimiento también será débil.

La subdirectora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Gita Gopinath, y el ministro de Economía, Sergio Massa - Foto Twitter Sergio Massa
La subdirectora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Gita Gopinath, y el ministro de Economía, Sergio Massa - Foto Twitter Sergio Massa

El Fondo Monetario Internacional señaló este lunes que la economía argentina caerá un 2,5% durante este 2023 y empeoró las proyecciones inflacionarias para este año respecto a su último informe, señalando que terminará con un alza del 120%.

De esta manera, el organismo multilateral redujo drásticamente su pronóstico para este año, debido a la “sequía”, un problema que se encargaron de remarcar.

El ministro de Economía Sergio Massa y la titular del FMI Kristalina Georgieva, en la sede del organismo.
El ministro de Economía Sergio Massa y la titular del FMI Kristalina Georgieva, en la sede del organismo.

Esto se dio a conocer en el informe de Perspectivas Económicas Mundiales (WEO, por sus siglas en inglés) donde adelantaron que la economía global crecerá 3% este año y el que viene, una perspectiva “débil”.

Según las estimaciones que se informaron en conferencia de prensa, el FMI sostiene que durante este 2023, la economía argentina muestre una caída del 2,5%, con un fuerte recorte respecto a las proyecciones que dieron a conocer en abril, donde estimaban un crecimiento del 0,2%.

En cambio, la proyección para el año próximo mejoró respecto del 0,8% estimado en abril último.

El economista en jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, señaló que “Argentina esta enfrentando una situación muy difícil, que empeoró debido a la sequía del último año”.

En tanto, Petya Koeva Brooks, subdirectora del departamento de Estudios del organismo multilateral, agregó: “Fue una revisión significativa a la baja, cuya razón principal fue la sequía. Al mismo tiempo, la reactivación del sector agrícola es el mayor motivo para para explicar el rebote proyectado de crecimiento para 2024″

Las perspectivas económicas globales, según el FMI

La perspectiva del crecimiento global “sigue siendo débil” y “se inclina a la baja”, advierte el Fondo en la actualización de sus Perspectivas de la Economía Mundial.

“Aún no estamos fuera de peligro”, declaró a la AFP Pierre-Olivier Gourinchas, economista jefe del FMI, en una entrevista previa a la publicación del informe.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció en mayo que el covid-19 ya no constituye una “emergencia sanitaria mundial”, las cadenas de suministro se han recuperado y los costos de envío y plazos de entrega han vuelto a los niveles prepandemia, pero los motivos que frenaron el crecimiento en 2022 “persisten”, explica el FMI.

Los pronósticos para este año mejoran solo 0,2 puntos porcentuales (pp) respecto a los de abril, porque la subida de las tasas de interés para combatir la inflación “sigue lastrando la actividad económica” en el mundo.

El FMI dio a conocer sus proyecciones para el 2023.
El FMI dio a conocer sus proyecciones para el 2023.

La inflación continúa erosionando el poder adquisitivo de muchos hogares, aunque se prevé que a nivel general descienda de 8,7% en 2022 a 6,8% en 2023 y 5,2% en 2024. La subyacente (que excluye los volátiles precios de los alimentos y la energía) disminuirá “de forma más gradual”, informa la institución financiera.

Los precios de los alimentos y de la energía han bajado considerablemente respecto a los máximos de 2022, pero son muy superiores a los niveles prepandemia (en torno al 3,5%).

Hay contadas excepciones como China, donde la inflación es inferior a las metas fijadas.

La inflación “podría seguir siendo elevada e incluso aumentar si se producen nuevos shocks, como los derivados de un recrudecimiento de la guerra en Ucrania y eventos meteorológicos extremos”, advierte el FMI.

Para Estados Unidos, el Fondo prevé que la economía crezca 1,8% (+0,2pp) y que la expansión caiga a 1% en 2024 (-0,1 pp) a medida que se agoten los ahorros acumulados durante la pandemia y la economía pierda impulso.

“Somos precavidamente prudentes acerca de si la economía estadounidense podría evitar una recesión” y”fluir hacia su objetivo de inflación sin tener una recesión en el futuro”, declaró Gourinchas a la AFP. “Es una senda muy, muy estrecha”, añadió.

La actividad económica en las economías avanzadas va a la zaga: 1,5% en 2023 (+0,2 pp) y 1,4% el año que viene (sin cambios sobre abril).

Gran parte del crecimiento mundial procederá de las economías emergentes y en desarrollo asiáticas, como India (6,1% en 2023) y China (5,2% este año y 4,5% en 2024, sin cambios respecto a abril).

Aún así, en China, la continua debilidad en el sector inmobiliario “está frenando la inversión, la demanda externa sigue siendo floja” y el nivel de desempleo entre los jóvenes crece (20,8% en mayo de 2023).

La suerte también sonríe a América Latina y el Caribe, cuya economía crecerá 1,9% este año (+0,3 pp).

Se debe sobre todo al fuelle de sus dos locomotoras económicas: Brasil (2,1%, +1,2 pp) debido “al aumento de la producción agrícola” y México (2,6%, +0,8 pp) por la recuperación en el sector de los servicios y “los efectos derivados de la resiliente demanda en Estados Unidos”, su principal socio comercial.

Para 2024, la economía de la región crecerá 2,2%, sin cambios respecto a los pronósticos anteriores.

La organización financiera espera asimismo un fuerte crecimiento de la economía española, de 2,5% (+1 pp) para este año, y ha mejorado las previsiones para el Reino Unido (0,4%), dejando a Alemania como la única economía del G7 que se prevé que se contraiga este año, un 0,3%.

También mejoran sus pronósticos para Rusia, a la que el informe del FMI de octubre pasado vaticinaba una grave recesión en 2023. En abril ya preveía un crecimiento de 0,7% para este año, que ahora sube hasta el 1,5% debido a “un gran estímulo fiscal”.