Básquet: Instituto perdió ante el último de la Liga Nacional



La Gloria sufrió la tercera derrota seguida al caer ante el colista Echagüe en Paraná por 109-100. Otra noche con floja marca para los Albirrojos.

Instituto no tuvo defensa ante el colista Echagüe de Paraná y cayó por 109-100.

Para la Gloria fue la tercera derrota consecutiva en la Liga Nacional, en otra noche con una blanda marca.

Los Albirrojos, que venían de caer de local ante Obras y como visitante con Libertad, cerrarán la gira el martes, visitando al escolta de la Zona Norte, Estudiantes de Concordia.

Apoyado en John DeGroat (12 de sus 34 puntos), la Gloria se adueñó del tanteador 16-8 en 7 minutos del primer cuarto.

El local, con mucho empuje y peleando los rebotes (11-8 en el segmento de inicio), achicó el margen, aunque el equipo de Ariel Rearte se quedó con el período 18-15.

Instituto mantuvo el dominio y estiró a 10 la diferencia: 30-20 en tres minutos del segundo cuarto.

El DT de Echagüe, Iván Najnudel pidió tiempo, y al regreso su equipo ajustó la defensa, complicando la ofensiva del elenco de Alta Córdoba.

Pero también los Albirrojos aflojaron la intensidad y también la desconcentración, que aprovechó el equipo de Paraná para ejecutar un parcial de 30-7 en menos de cinco minutos para adueñarse del tanteador y del partido: 50-37.

La Gloria, blando atrás, soportó muchos puntos (38) y alta eficacia (53 por ciento) en triples y el local se fue al descanso ganando 53-43.

A la vuelta del vestuario Instituto volvió a ser. Se hizo fuerte en la defensa, cerrando los caminos al local.

Sam Clancy mostró el camino en los dos costados, se sumaron sus compatriotas Rodney Green y John DeGroat, y la Gloria metió un parcial de 14-4 para empatar en 57 en 4 minutos del tercer cuarto.

Pero también volver a ser irregular el equipo Albirrojo. Apuró el ataque, permitiendo correr a Echagüe que recuperó el dominio en el marcador 69-61 a tres del cierre del segmento.

Pese al intento final, Instituto no pudo y otra vez recibió muchos puntos en contra para quedarse con las manos vacías.